Impunidad
José Castelazo

Visión de Estado

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La impunidad consiste en la ausencia de castigo. En el ámbito público se magnifica cuando atenta contra el interés general. El problema debe concentrar nuestra atención, no sólo para preocuparnos y vivir atemorizados, sino para ocuparnos y…

Imagen: Pinterest.
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Lectura: ( Palabras)

La esperanza de impunidad es el mayor incentivo para hacer el mal.

Marco Tulio Cicerón.

El servicio público mexicano está infectado por la corrupción. Se constata, día a día, con la aparición frecuente de casos confirmados y otros cuyas características generan conjeturas en este sentido. Se cree que este grave mal únicamente reside sólo en el gobierno y no en la sociedad.

La corrupción proviene de la impunidad y la acompañan cuatro factores destructores de la confianza: la simulación, la mentira, el engaño y el fraude.

La impunidad consiste en la ausencia de castigo. En el ámbito público se magnifica cuando atenta contra el interés general. El problema debe concentrar nuestra atención, no sólo para preocuparnos y vivir atemorizados, sino para ocuparnos y liberarnos del miedo.

México se ubica en el cuarto lugar de sesenta y nueve naciones consideradas en el Índice Global de Impunidad 2018 (Universidad de las Américas de Puebla, UDLAP), debajo de Filipinas, India y Camerún. Nuestro país es el más impune de Latinoamérica. Lo siguen Perú, Venezuela, Brasil, Colombia y Nicaragua. El índice se basa en dos criterios centrales: la funcionalidad de los sistemas de seguridad, justicia y protección de los derechos humanos, así como la capacidad estructural instalada con la que cuenta cada Estado. La indagación considera las variables de delitos denunciados, número de carpetas de investigación integradas, sustanciadas y consignadas, y el porcentaje de éstas que culminó en sentencias.

Estimulada por la impunidad, la simulación consiste en fingir comportamientos en la interacción gobierno-sociedad. Por una parte, se aparenta el cumplimiento de las funciones en un cargo público, cuando en realidad el motivo de la simulación es satisfacer intereses personales. Por la otra, el ciudadano falsea estar al corriente de las obligaciones y cubrir los requisitos legales para obtener un bien o servicio por parte del Estado. En este proceso se esconde el propósito de eludir o evadir la observancia de la norma; aquí cabe desde el trámite más sencillo hasta la gran simulación en negocios inmobiliarios o de obra pública.

Ninguna simulación puede prosperar sin apoyarse en la mentira; esto es, la astucia para disfrazar la realidad a fin de obtener un provecho indebido del presupuesto público. Para que la mentira sea creíble son necesarios dos actores: primeramente el funcionario público con facultades de decidir sobre un asunto y el poder de adecuar los actos irregulares con un sustento legal para justificar sus decisiones. En segundo lugar se encuentra la parte interesada en que las resoluciones le sean favorables de tal forma que no arriesgue su patrimonio o su prestigio. Ambos sujetos actúan mediante transacciones subrepticias en busca de beneficios particulares.

La simulación y la mentira configuran el engaño que en el caso del sector público afecta a la colectividad, la cual cree que un bien, una obra o un servicio le permitiría incrementar su calidad de vida, aunque sea sólo parcialmente cierto. Los engaños salen a relucir cuando los fenómenos naturales se convierten en catástrofes o cuando las “fallas” son tan evidentes que hacen peligrar la seguridad de la población. Esto puede acontecer en cualquier campo de responsabilidad de la función pública.

El fraude es la suma de la simulación, la mentira y el engaño, maquinados y cometidos intencionalmente con ánimo de lucro en perjuicio del titular de los bienes que debiera cuidar. En el caso del servicio público son los bienes sociales.

En el Código Penal Federal se configuran los delitos de corrupción: el ejercicio ilícito del servicio público, el abuso de autoridad, la desaparición forzada de personas, la coalición de servidores públicos, el uso ilícito de atribuciones y facultades, la concusión, la intimidación, el ejercicio abusivo de funciones, el tráfico de influencias, el cohecho, el peculado y el enriquecimiento ilícito. Quienes incurren en cualquiera de estos delitos, sean personajes públicos y privados, defraudan nuestra confianza y desgarran el tejido social.

Cuando esto sucede, se comprueba y a pesar de ello no tiene consecuencias punitivas, se evidencia la vulnerabilidad de los responsables del ejercicio directo del poder y de los encargados de impartir la justicia. Se refuerza la suposición de que una conducta lesiva a la sociedad puede continuarse sin el riesgo de recibir sanción alguna. Así, se puede reincidir o ser imitado por otros, con lo cual el fenómeno se multiplica.

La impunidad en México se explica, no se justifica, por la conjunción de cuatro elementos:

  • La cultura insuficiente de la denuncia, suscitada por la desconfianza en las instituciones de seguridad pública (el 93.7 de los delitos queda sin denunciar) y por la eventual indolencia de los responsables de impartir justicia;
  • Las investigaciones incompletas o deficientes que ponen en riesgo la posibilidad de aplicar sanciones pertinentes;
  • Sólo 0.5% de las denuncias concluyen en sentencia y muchas de éstas resultan benévolas para el delincuente. Ello abona el terreno de la impunidad;
  • En México hay cuatro veces menos jueces y magistrados que en el resto del mundo; apenas cuenta con 3.53 agencias del Ministerio Público por cada 100 mil habitantes; el número de agentes del Ministerio Público es de 6.27 por cada 100 mil personas; hay sólo la mitad de los policías preventivos que se necesitan. Obviamente la infraestructura es insuficiente.

Frente a este panorama desolador, somos muchos quienes no estamos dispuestos a ser víctimas pasivas de la impunidad. No basta con el hartazgo. Se requiere extender la acción organizada de la sociedad con el gobierno.

Es deseable que el Sistema Nacional Anticorrupción intensifique sus esfuerzos en disminuir sustancialmente la impunidad. Esto llevaría a aminorar la complicidad de algunos integrantes de los sectores público, privado y social para cometer delitos de corrupción.

El tema es objeto de un análisis de las posibilidades de atención eficaz, eficiente, transparente y congruente a este problema arraigado en nuestro país. Sostengo que no hemos terminado, continúa en la agenda.

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Héctor Castillo Berthier
Héctor Castillo Berthier

Zona Submetropolitana


( Palabras)

Cuauhtémoc perseguido

¿Usted recuerda a Cuauhtémoc Gutiérrez de la Torre? Es uno de los 89 hijos de Rafael Gutiérrez Moreno (RGM) ‒tuvo hijos con 39 mujeres‒, quien fue conocido, popularmente, como “El Zar de la Basura”.

RGM fue un famoso líder de pepenadores entre los años 70 y 80, del siglo pasado… Auspiciado por el PRI.

¿Usted recuerda a Roberto Zamorano y Sandra Esther Vaca?… Eran colaboradores de Cuauhtémoc cuando él fue presidente del PRI en la capital.

Cuauhtémoc llegó a ese cargo con una “consulta ciudadana” (según él) y una frase épica: “Castración Química a Violadores y Pederastas”.

¿Usted recuerda que los tres fueron acusados de “trata de personas” cuando estaban al frente del PRI en la CDMX?

¿Recuerda que Cuauhtémoc coleccionaba “colaboradoras” para cumplirle sus deseos sexuales?

Ésta es una larga historia, descrita por Carmen Aristegui, quien dio a conocer estos asuntos a inicios de abril de 2014, con un reportaje para MVS Noticias.

justicia para victimas violacion
Imagen: BBC.

Pero el asunto aún no termina. Sigue vigente.

Ha continuado el “tráfico de influencias que lo protegen”. Y están a un paso de nunca pisar la cárcel, nos dicen los reportes actuales.

Un reportaje de Montserrat Antúnez Estrada, publicado en Sin Embargo, el 29 de octubre de 2021, nos habla de este asunto.

“El Juez Décimo Cuarto de Distrito de Amparo Penal del Primer Circuito de la Ciudad de México, Erik Zabalgoitia Novales, concedió el pasado 15 de octubre un amparo a los expriistas investigados por tentativa de trata de personas y ordenó dictar nuevas órdenes de aprehensión” (Sin Embargo, 29/X/2021).

El juez Zabalgoitia consideró que las órdenes de aprehensión contra Gutiérrez de la Torre y dos de sus excolaboradores no están fundamentadas.

¿Qué demonios quiere decir esto?

Este “juzgador” (si lo podemos llamar así) durante los últimos cinco años “ha protegido” a los exfuncionarios.

Así es la justicia en México.

justicia ciega y violentada
Imagen: Nexus Contenido.

En el amparo el Juez Zabalgoitia, consideró que: “Las órdenes de aprehensión contra Gutiérrez de la Torre y sus excolaboradores no están fundamentadas, pese a que, de acuerdo con la defensora, la carpeta de investigación cuenta con más de 500 datos de prueba para justificar las detenciones” (Ibid.).

Este mismo Juez, entre 2019 y 2020, frenó amparos y suspensiones provisionales para la detención de Emilio Lozoya (Pemex) y Karime Macías, esposa de Javier Duarte en Veracruz, cuando era presidenta del DIF estatal.

En abril de 2014, un reportaje de la Unidad de Investigaciones Especiales, de MVS Noticias, dirigido por Carmen Aristegui: “Reveló que Cuauhtémoc Gutiérrez lideraba una red de trata con fines de explotación sexual cuando dirigía el Partido Revolucionario Institucional (PRI) en la Ciudad de México” (Ibid.).

Se trataba de mujeres jóvenes. Entre los 18 y los 32 años. Quienes eran “violentadas” y recibían un pago quincenal que pagaba la Secretaría de Finanzas del PRI.

¿Así?… O más claro.

trata de personas sin libertad
Imagen: Microjuris al Día.

Sandra Esther Vaca Cortés era la secretaria particular de Gutiérrez de la Torre y es señalada como responsable de reclutar a las mujeres.

Roberto Zamorano es el acusado de pagarles y ser el responsable de la publicación de los “anuncios” que ofrecían a las mujeres para trabajar en el PRI.

Pero existen otras informaciones relevantes.

Por ejemplo, Sandra Vaca estuvo al frente de la “Comisión de Atención al Desarrollo de la Niñez” en el Congreso de la Ciudad de México en 2018.

Gutiérrez de la Torre negó las acusaciones. Y la Procuraduría General de Justicia de la CDMX cerró el caso en 2015.

Y no fue sino hasta septiembre de 2020 cuando Ernestina Godoy, fiscal general de la CDMX, informó que la investigación sería reabierta… Y Cuauhtémoc huyó.

políticos cerdos
Cartoon David Azocar / ArtStation.

Desde mayo de 2021 la Fiscalía de la capital informó que solicitó a la Interpol girar una ficha roja para buscar al expriista en 195 países… Pero no aparece.

¿Hay alguien que lo protege?… NPI.

Las denunciantes

¿Qué pasa con los derechos de las víctimas? ¿Qué pasa con su integridad física y con su atención psicológica?

Habla Teresa Ulloa, directora en México de la Coalición Regional contra el Tráfico de Mujeres y Niñas en América Latina y el Caribe (CATWLAC): “El político podría seguir en México ya que el Instituto Nacional de Migración aún no tiene reportes de que haya salido del país”.

¿Ya habrán buscado en los tiraderos de basura?… En esos lugares el PRI tiene una fuerza insospechada.

Quizá pudo huir gracias a que hubo una filtración. ¿Sería en el Tribunal? ¿En el Juzgado? ¿Con los policías encargados de detenerlo?

“Creemos que es por ahí porque poco después el jefe del grupo que estaba tras Gutiérrez de la Torre renunció y se fue de la Fiscalía, pero no tenemos pruebas para poder decir por aquí, por acá”, dijo Ulloa.

justicia victimas
Imagen: La Verdad Juárez.

A las mujeres denunciantes se les genera una situación de impotencia, ya que desde 2014 no han logrado tener acceso a la justicia.

Dice Teresa Ulloa: “Hay momentos en que ya están hartas, quieren aventar la toalla. Es precisamente porque desde un inicio saben que se están enfrentando a alguien que tiene mucho poder, muchas redes de complicidad que lo protegen y que lo ayudan, empezando por el Juez Décimo Cuarto de Distrito de Amparo Penal”.

¿Impotencia? ¿Incertidumbre? ¿Impunidad?

Todo eso sigue vigente… Aún a pesar de la 4T.

Un amparo más…

Un juez federal otorgó un amparo más a Francisco Javier García Cabeza de Vaca, gobernador de Tamaulipas, para no ser detenido.

¿Cuáles son sus cargos? Delincuencia organizada y lavado de dinero. Cargos muy poco frecuentes entre nuestros políticos.

cinismo politico
Imagen: Runrun.

“Faustino Gutiérrez Pérez, Juez Octavo de Distrito en Tamaulipas, concluyó que el Gobernador de Tamaulipas conserve el fuero porque la Suprema Corte de Justicia de la Nación aún no resuelve las controversias constitucionales relacionadas al caso” (Reforma, 16/XI/2021).

Debemos cambiar este sistema. ¿Para qué nos sirven tantas leyes, tantos jueces, tantos diputados y senadores?

Para no olvidarnos… en dónde vivimos.

La Cueva del Delfín

¿Algún día veremos un final de estas cuestiones?… NPI.

¡Vientos huracanados!, si no me piden revisar su Tiradero nos veremos por acá la próxima semana…

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Eduardo López Betancourt

( Palabras)

La facultad omnímoda de la que goza un presidente en México y los gobernadores de los Estados, origina que prácticamente no tengan que dar explicación alguna de sus actos y decisiones, menos aun cuando se trata de movimientos en sus equipos de trabajo. En este renglón, la población se entera de llegada de nuevos funcionarios y el despido de otros a través de la prensa. La decisión presidencial y de gobernadores es absoluta, algo que ha caracterizado entre otras muchas acciones al “presidencialismo” mexicano, donde todo es sin razonamiento y a voluntad del gobernante en turno.

La gran pregunta es si el pueblo debe saber o no las causas y motivos de una remoción de un funcionario público, donde se informe y analice con objetividad si el empleado cumplió con las funciones asignadas, si mostró ineptitud o en el peor de los casos, pueda ser sospechoso por malos manejos, con el fin de evitar que los mismos queden impunes. Sobre este punto, en nuestro país, son excepcionales los casos en que un alto funcionario ha sido sometido a un proceso penal por su mal desempeño y en la mayoría de las ocasiones sólo basta con que el servidor público presente su renuncia para olvidar y ocultar la calidad de su trabajo en el puesto asignado.

Entendemos que en muchos países la figura y el poder presidencial son prácticamente absolutos, pero tal vez ninguno como México alcanza dimensiones inimaginables. El pueblo elige a un gobernante y éste puede hacer lo que quiera, a la hora que quiera y como quiera. Tiene capacidad de designar a funcionarios, quienes en ocasiones no cumplen con los requisitos de ley y ante ello, el gobernante mexicano cambia la norma. Nótese, primero el hombre, el amigo, el capricho, hasta el pariente y después la ley, la cual se modifica “a modo” para favorecer a quien ostenta del poder.

favores políticos
Imagen: Medium.

Un fenómeno que también se presenta son las llamadas renuncias voluntarias de altos funcionarios, o sea, hay quien se retira supuestamente por su propia decisión, pero en ello hay una gran opacidad, no se sabe si en realidad el alto empleado se va por su cuenta o lo “corrieron”. Al respecto es común que acuerden un pacto de silencio, y el público nunca sabrá la verdad, ya que todo quedará en elogios mutuos dejando siempre rumores o especulaciones sobre los cambios.

Otro hecho por demás evidente en el caso de México es que el llamado gabinete presidencial, al final de cada periodo de gobierno nunca es el mismo que inició el sexenio, generando cualquier cantidad de intrigas y desconfianzas sobre si las renuncias se dan por ineficacia, por picardías o bien, porque simplemente no hubo “química” entre el jefe y el subordinado.

Reiteramos, en países como el nuestro, la figura del hombre que manda toma un sentido dictatorial, siendo el caso de que, a juicio de la población, los designados para ocupar una responsabilidad en el servicio público no sean los indicados por falta de experiencia, preparación o simplemente porque la cuestión afectiva y los compromisos, en la mayoría de las veces, se anteponen al momento de repartirse los cargos, dando los puestos de primer nivel a los amigos y parientes. Es por ello que se debe poner fin a esta vieja práctica del compadrazgo y las lealtades, transparentando los métodos de designación, en los que se tome en cuenta la opinión de expertos y de otros ámbitos del poder, para los nombramientos de alta responsabilidad en un gobierno.

En otros sistemas semi-presidencialistas o mixtos, la responsabilidad para la integración de un gabinete es compartida entre el gobernante y cuerpos colegiados, como pueden ser los del ámbito legislativo, en donde se ponen de acuerdo para obtener de este último su aprobación. Valdría la pena implementar este sistema en México, con lo cual se estaría privilegiando la experiencia y capacidad de los altos funcionarios con el aval de expertos y legisladores. Por supuesto que en este modelo también pueden presentarse situaciones irregulares, como el hecho de que el presidente mande una terna al legislativo para una designación, corriendo el riesgo de que esa terna solo la integren los afectos del Ejecutivo.

clientelismo político
Imagen: FEN UAH.

Lo cierto es que se debe evaluar nuestro sistema de gobierno tanto federal, como a nivel local, para evitar que sigan prevaleciendo los modelos tiránicos. Lo más relevante, es que quien resulte seleccionado para un cargo, goce de la capacidad requerida, o bien, antes de despedirlo, sea justamente evaluado y auditado para cerrarle el paso a la corrupción e impunidad.

De igual forma hay que tener claro que la seguridad en el empleo es lo más sano y deseable, por lo que la remoción de un puesto con un sentido anímico de animadversión debe ser a todas luces cuestionable.

Es momento de avanzar y buscar a los mejores hombres para los cargos públicos. Resulta desesperante observar cómo hay personas ocupando cargos de alto nivel verdaderamente ineptas e incompetentes. Los secretarios de Estado o titulares de importantes organismos autónomos y descentralizados, así como importantes funcionarios, reclaman ser los mejores y los más calificados, sólo así se podrá asegurar que un gobierno cumpla sus objetivos y obtengan buenos resultados en beneficio de la colectividad.

México al igual que otros países, están urgidos de acabar con el absolutismo gubernamental.

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Desde la izquierda


( Palabras)

En las últimas semanas, nuevamente fue nota principal el tema de la corrupción, impunidad e indiferencia con el caso del excandidato presidencial del PAN-PRD-MC, Ricardo Anaya. La Fiscalía General de la República (FGR) informó que Anaya sí recibió recursos de la compañía Odebrecht que entregó en su momento al director de PEMEX, Emilio Lozoya, para que fueran distribuidos a manera de sobornos entre legisladores, a cambio de la aprobación de la reforma energética del expresidente Enrique Peña Nieto

La FGR dio a conocer que: “Los altos funcionarios de Odebrecht Brasil, Hilberto ‘N’, Marcelo ‘N’ y Luis ‘N’ señalaron en actas ministeriales en dicho país, su intención de obtener, a partir del año 2012, controles y contratos en operaciones sustantivas en el área petrolera mexicana: y para ello, entregaron sobornos a Emilio ‘N’, como un primer pago por 10 millones de dólares, para garantizar el control sobre esa producción petrolera”.

Es bien cierto que la impunidad ha permeado en el sistema político mexicano para amigos y cómplices del poder, y también hemos visto el uso del poder político para encarcelar a adversarios. Ambas usanzas deben desaparecer, así como la indiferencia de una gran mayoría de la población hacia estos trascendentales temas.

Ricardo Anaya y Peña Nieto
Foto: The New York Times.

La corrupción y la impunidad no son algo nuevo, pero sí son endémicos del neoliberalismo económico. La corrupción deteriora la democracia porque debilita la cultura de lo común, de lo que nos afecta e interesa a todos, al caer en un individualismo destructivo de aquellos que utilizan el sistema para su beneficio propio. Se necesita construir una cultura del servicio público que permita separar a las instituciones del Estado, de los intereses meramente partidistas. Esto se hace desde el rescate de la percepción de lo colectivo, es decir, con la reconstrucción del pensamiento comunitario contrapuesto al neoliberal, valorizando la solidaridad, el bien común y el bienestar común.

Evidentemente, la corrupción y la impunidad no son únicamente problemas del sector público, también lo son del sector privado. Se requiere que el capital, sobre todo el transaccional, tenga controles similares de transparencia y rendición de cuentas, pues mientras las instituciones del Estado tienen reglas y normativas para controlar el ejercicio del poder y del presupuesto, aunque no del todo suficientes, hay escasas reglas para las actividades de los grandes bancos y corporaciones.

La corrupción e impunidad son la perversión de lo público por el poder económico, en retroalimentación de un sistema de descrédito de la política, del orden jurídico y de las instituciones en el imaginario popular, que lleva a la falta de adhesión y de compromiso generalizado con la defensa del interés y de los bienes colectivos. Al mismo tiempo generan ineficiencia, iniquidad y pobreza.

corrupción caso Odebrecht
Imagen: RTP.

La empresa brasileña Odebrecht se consolidó como la constructora más importante en América del Sur gracias a sus grandes casos de corrupción. Pues de acuerdo con una investigación del Departamento de Justicia de los Estados Unidos, que culminó con confesiones de varios de sus directivos, la empresa pagó entre 2001 y 2006 cerca de 788 millones de dólares en sobornos a expresidentes y funcionarios públicos de primer nivel para realizar proyectos en doce países incluyendo a México, en donde, como lo señalé anteriormente, se pagaron al menos 10 millones de dólares. A Ricardo Anaya también se le acusa de haber recibido más de 6 millones de pesos.

La FGR tiene que continuar su investigación y esclarecer los presuntos pagos de Odebrecht a Emilio Lozoya, pues este caso tiene una implicación en una amplia red de corrupción a través de actos de soborno a diversos legisladores que aprobaron con su voto la reforma energética de Peña Nieto. Asimismo, en su momento debe darse a conocer la lista de legisladores y otros funcionarios señalados por Lozoya, por lo que a Ricardo Anaya no se le puede quitar de esa imputación sólo por el hecho de haber sido candidato presidencial. Lamentablemente, al parecer alguien le informó por debajo de la mesa sobre la investigación en su contra, otra práctica recurrente de la impunidad, lo que le permitió salir huyendo del país y acusar al gobierno de la 4T de persecución política.

López Obrador y Ricardo Anaya
Imagen: Expansión Política.

Estoy convencido de que la realidad del sistema político mexicano está cambiando. El caso Ricardo Anaya, y más concretamente los sobornos de la constructora Odebrecht, van a continuar su rumbo jurídico y de esclarecimiento de uno de los muchos escándalos de corrupción política que enriquecieron a unos cuantos en contra del empobrecimiento de una gran mayoría.

Por cierto, el presidente de México ya puede ser denunciado, imputado y enjuiciado por cualquier delito, en concordancia con el nuevo texto del párrafo segundo del Artículo 108 de la Constitución Política, aprobado a partir de la iniciativa enviada al Congreso por Andrés Manuel López Obrador

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