Las Paredes Gritan: El cuerpo traiciona… Pero la mente… Perdura…
Héctor Castillo Berthier

Zona Submetropolitana

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En ese momento, descubrí que la Sociología debe ser Aplicada… Si realmente queremos entender nuestros problemas cotidianos.

Lectura: ( Palabras)

Sociología Aplicada

Empecemos este 2023 con una buena noticia: La UNAM impartirá a partir de agosto la licenciatura en Sociología Aplicada, en la Escuela Nacional de Estudios Superiores (ENES) en Mérida, Yucatán.

Ese era un tema que veníamos impulsando desde hace varios años.

Por fin, ahora se convertirá en una realidad.

“El pleno del Consejo Universitario de la UNAM aprobó crear la licenciatura en Sociología Aplicada, la 133 de esta casa de estudios, que se impartirá en la Escuela Nacional de Estudios Superiores, Unidad Mérida”, (Gaceta UNAM, 13/XII/2022).

Con ella, buscará formar profesionales de la sociología aplicada que, desde la “interseccionalidad”, cuenten con las competencias necesarias para realizar diagnósticos y proponer estrategias que favorezcan la transformación social, orientadas a mejorar las condiciones de vida de las personas del sur y sureste de México.

Pensemos en lo que está sucediendo actualmente con los proyectos oficiales dirigidos a esa zona, empezando por el Tren Transístmico, la Refinería de Dos Bocas y el Tren Maya.

Toda esa zona empezará poco a poco a transformar su realidad actual.

¿Qué sucederá en esa zona? No es fácil de adivinar, pero los cambios que llegarán son perfectamente predecibles.

Lo cierto es que muchas de las actuales condiciones, de las necesidades y de los conflictos sociales que se viven tendrán una profunda transformación.

¿Cómo impactarán estas obras a la sociedad del sureste en particular?

¿Qué nuevas necesidades surgirán?

¿Con qué elementos de análisis podrán valorarse estos cambios?

Ese será el escenario de desarrollo de esta nueva carrera universitaria.

La Sociología Aplicada tiene una importancia especial. Permitirá reconocer las necesidades y conflictos sociales, culturales, políticos, jurídicos, económicos y ambientales en las sociedades del sureste.

Con su estudio, propondrá gestiones y soluciones a los problemas encontrados en los estados de la Península de Yucatán –Campeche, Yucatán y Quintana Roo–, además de Chiapas, Tabasco, Veracruz, Oaxaca y Guerrero y países circunvecinos.

Esta carrera tendrá una duración de ocho semestres en los que se deberán cursar 47 asignaturas: 37 disciplinarias obligatorias, cuatro obligatorias de elección por área de profundización y seis optativas, todas con valor curricular y créditos. En total se cubrirán 363 créditos.

Las cuatro áreas de profundización son: Sociología de la Diversidad; Sociología Política; Sociología Ambiental y Tecnociencia; y Sociología Urbana y Desarrollo Regional.

En la Península no existe una licenciatura en Sociología o en Ciencias Sociales.

Por eso, es importante pensar en la generación de conocimiento y la intervención mediante la propuesta de políticas públicas generadas desde la Sociología Aplicada en torno al fenómeno migratorio, los conflictos socio ambientales, las relaciones de carácter sociopolítico y económico, los procesos de crecimiento y la transformación urbano-regional.

En 2021 Yucatán fue la décima entidad con mayor competitividad económica, destacando el turismo —arqueológico, gastronómico e histórico—, pues se estima que tiene mil 600 sitios arqueológicos y 370 kilómetros de costa, por lo que las dinámicas e interacciones sociales son de interés para el análisis sociológico de corte comprensivo y los modelos de elección racional.

Yucatán es el segundo estado con mayor número de hablantes de lenguas indígenas, incluido el maya… el cual tiene plena vigencia.

Será un lugar maravilloso para el desarrollo de la Sociología Aplicada.

La sociedad de la basura

Recuerdo cuando finalizaba la carrera de sociología y tenía que buscar un tema novedoso de investigación.

Yo estaba seguro de que quería ser investigador, pero necesitaba seleccionar un tema original.

Fui con la maestra Pozas y me dijo: “Ve a la biblioteca de la facultad, revisa los trabajos de tus compañeros y busca un tema interesante”.

Aunque la instrucción era clara, no era útil. Había cientos de trabajos sobre la Educación, el Estado, las Instituciones Públicas, los Obreros, los Campesinos y los Movimientos Sociales.

Todos los días —afuera de la biblioteca— pasaba un señor que todos conocíamos: Don Pablito.

Él llegaba a hurgar en nuestros botes de basura. Se comía y bebía lo que habíamos tirado y salía de la escuela.

Un día, decidí seguirlo. Llegaba a Filosofía y Letras, luego a Derecho y Economía. Pasaba a Ciencias Políticas. Seguía en Odontología, después a Medicina y caminaba al Pedregal de Santo Domingo.

Ahí llegaba a un lugar de “Compra-Venta de Materiales Industriales”. Sacaba la basura rescatada, le pagaban y se iba a su casa.

Con la idea de saber cuántos “don Pablitos” existían en la Ciudad de México, inicié mi trabajo en la basura.

Como no había información de ella en 1977 —no había libros, ni artículos, ni tesis— me incorporé como trabajador de la basura.

Trabajé dos meses como barrendero. Después, cuatro meses más como “machetero” de un camión de basura. Y otros cuatro meses me fui a vivir como pepenador en un tiradero de basura.

Invertí un año en trabajo de campo. También, un año y medio más para conseguir los “datos duros” y escribir la historia de la basura y sus personajes. Y finalmente, un año más en la interpretación teórica: “Basura, más fuerza de trabajo: igual a mercancía”.

Me titulé con la tesis de La Sociedad de la Basura y de inmediato me contrató la UNAM como investigador.

En el examen final, uno de mis maestros, el antropólogo Enrique Valencia, me preguntó: “Te pasaste 3 años metido en la basura. ¿Qué fue lo que encontraste en el fondo de la basura?”.

Me quedé pensando y respondí: “Maestro Valencia, encontré una fotografía perfecta del Sistema Político Mexicano. Con la basura entendí lo que es la informalidad, el clientelismo político, la corrupción, la ineficiencia de las políticas públicas y el por qué no nos importa su estudio”.

En ese momento, descubrí que la Sociología debe ser Aplicada… Si realmente queremos entender nuestros problemas cotidianos.

Cambio de suspensión

Si fuera un auto, necesito un cambio de suspensión.

Así que estaré fuera de circulación algunas semanas en mecánica, hojalatería y pintura.

Que tengan un grandioso inicio de año.

La Cueva del Delfín

El cuerpo traiciona… Pero la mente mejora.

¡Vientos huracanados!, si el motor no falla nos veremos por acá.


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