Los retos de la vacunación
Rodrigo Peña

Más Maquiavelo

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Hay tanto en juego que lograr una vacunación eficiente en el menor tiempo posible convierte al hito científico en un incentivo político

Imagen: GettyImages.
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Lectura: ( Palabras)

Acaba el 2020 con un rayo de luz en forma de vacuna. En el Reino Unido se han vacunado a las primeras personas con una opción que ha cumplido con los estándares establecidos por los protocolos más rigurosos. La imagen le da forma a la esperanza. Sin embargo, como se ha cansado de insistir el doctor Alejandro Macías, no es lo mismo la vacuna que la vacunación. Aunque hasta ahora la discusión gira en torno a la vacuna que prevenga contagios del virus SARS-CoV-2, es muy posible que el próximo año la discusión gire en torno a la vacunación. Aunque es alentador, el camino está lleno de retos.

Expertos alrededor del mundo coinciden en que desarrollar una vacuna en el tiempo en el que ha ocurrido, y para una enfermedad tan reciente entre la humanidad, es un logro científico sorprendente. Con todo, el desarrollo de vacunas eficientes y seguras para esta pandemia no es un hito que ocurre exclusivamente en el laboratorio. No se puede ignorar que el desarrollo de estas vacunas lo están logrando sociedades científicas que cuentan con apoyo del Estado y financiamiento a la investigación en ciencia, tecnología, educación y en general para la producción de conocimiento. Y del otro lado de la moneda, la enorme lista de países rezagados que, resignados, buscan ser los primeros en la lista para comprar la vacuna. En otras palabras, hay política en este indudable logro científico.

vacunacion global
Imagen: The Washington Post.

Sin embargo, también hay y habrá política en la vacunación. No es de extrañarse. Hay tanto en juego que lograr una vacunación eficiente en el menor tiempo posible convierte al hito científico en un incentivo político –como ejemplo, la intención de Donald Trump por concentrar las dosis para los estadounidenses antes que nadie en el mundo–. Es cierto que una parte de la vacunación implica retos logísticos. Y también es cierto que aquello ya es un tema complejo en sí mismo. Como botón de muestra está la (in)capacidad de instalar la cadena de frío que requiere la vacuna de Pfizer y BioNTech (la más codiciada globalmente al momento de escribir estas líneas). De hecho, es ya un reto imposible de cumplir para una buena cantidad de países alrededor del mundo por el alto costo que supone.

Sin embargo, la dimensión política de la vacunación supone pensar no sólo en qué gobierno logra obtener la vacuna primero, sino en qué gobierno logra vacunar de la manera más eficiente, sanitaria y ordenada. En casos como México, ¿cómo se logrará llevar las dosis a donde normalmente no llegan servicios básicos? Sobre todo cuando nos encontremos en fases de vacunación a población en riesgo y no prioritaria, donde los números de dosis requeridos serán mucho mayores y los rincones por alcanzar mucho más dispersos. Si algo nos ha demostrado la crisis de violencia e inseguridad, es que existen lugares del país en donde eso llamado “Estado mexicano” es, por lo menos, lejano.

Ante una situación de emergencia, el gobierno mexicano requerirá un despliegue que en condiciones de “normalidad” no necesariamente ha alcanzado. La tentación del uso del ejército estará ahí. No sólo es la institución con mayor capacidad de despliegue, también permanece gozando de confianza entre la población. Además, conllevaría profundizar una discusión sobre militarización que, aunque no tan prioritaria como la vacunación, no puede dejarse de lado. Es indudable que la calidad de la vacunación durante el primer semestre del próximo año tendrá repercusiones políticas, y con más énfasis considerando que se trata de un año electoral.


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Ulysses McMoney

El cronograma propuesto por el gobierno peca de simplista. No toma en cuenta, o por lo menos no lo expresa, la vacunación de aquellos que sufren de enfermedades crónicas y por lo tanto son vulnerables, como los diabéticos, independientemente de su edad, y del personal de las fuerzas armadas, otro ejemplo, que deberán ser inoculadas en un solo periodo, cualquiera sea la edad, o las personas encarceladas. Como gran parte de las acciones del gobierno, suena a improvisación y falta de cuidado y de respeto al pueblo bueno y sabio.

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