La abdicación de los fines del Estado
Andrés A. Aguilera Martínez

Razones y Costumbres

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En esta tónica se ha continuado el desmantelamiento de instituciones públicas so pretexto de modificaciones a las prioridades del gasto. Y eso, desgraciadamente…

Imagen: Foreign Policy.
Imagen: Foreign Policy.

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El Estado es una creación humana que, por su naturaleza y fines, tiene una gran importancia para la sociedad. Es, en una forma sumamente simple, la base en la que, de facto, se crean las reglas, condiciones, instituciones y mecanismos para regular la vida en sociedad y con ello brindarle seguridad a las personas que lo conforman.

El concepto de seguridad puede ser sumamente extenso, pues va desde la propia integridad personal, hasta garantizar el entorno propicio para el desarrollo de sus actividades en libertad y certeza. Cómo se haga depende, en mucho, de la ideología de quienes dirigen a las instituciones; las estrategias y acciones parten esencialmente de ideas basadas en el concepto personal del bien público y los alcances del propio gobierno. En eso se basa la determinación, la ruta y el actuar de las instituciones gubernamentales, para que, con ello, se alcance el bienestar general e individual.

Si el Estado –a través del gobierno– no logra generar seguridad, implica que ha dejado de cumplir su obligación fundamental, por lo que es necesario revisar su desempeño y evaluar si quienes llegaron al poder y lo ejercen, están cumpliendo con esa función prioritaria.

Para ello, se deben atender una estrategia integral que agrupe todas las herramientas legales, materiales y humanas, necesarias para cumplir con esa función que es la más valiosa y la que dio origen al Estado. La base de ello es el cumplimiento de la ley y, en su caso, ejecutar las acciones necesarias para hacerla cumplir aún en contra de la voluntad de quien la trasgrede.

el estado de derecho
Imagen: ThoughtCo.

Desde hace poco más de cuatro décadas, el Estado mexicano comenzó un proceso de transformación tendiente –en teoría– a privilegiar la libertad de las personas y a evitar una tendencia invasiva y nociva a la vida de las personas y abrogar disposiciones normativas que se constriñeron a la esfera del derecho privado, a la par del aparato público y así tener ahorros en el gasto público.

En esta tónica –a la fecha– se ha continuado el desmantelamiento de instituciones públicas so pretexto de modificaciones a las prioridades del gasto. Y eso, desgraciadamente, ha traído repercusiones inevitables en el cumplimiento de sus fines esenciales.

México y el mundo viven uno de los momentos más críticos de la historia de la humanidad. Como nunca en su historia, el crimen organizado es una amenaza que no sólo atenta contra la salud de las personas, sino que, además amenaza rutinariamente la vida de las sociedades. Su funesto poder es tan grande e invasivo que no sólo ha pervertido las estructuras gubernamentales, sino que ha logrado hacer una simbiosis perniciosa en la vida social, de tal forma que su actividad económica forma parte prioritaria en la vida de las comunidades.

Esta expansión cancerígena, aunada a un debilitamiento reiterado de las instituciones gubernamentales, en particular las de seguridad del Estado, es una ecuación cuyo resultado es devastador para las ideas libertarias que nos dieron origen, ya que permite prever un desenlace en el que la libertad será regida por los intereses de quienes han hecho del delito su forma de vida y de consolidación del poder, en contraposición al bien público. La abdicación de la función prioritaria del Estado –seguridad– es la antesala al retorno a la barbarie.

@AndresAguileraM

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