La vida frente a las pantallas
Luis Wertman

Construcción Ciudadana

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Aunque nada sustituye el regreso a clases a la convivencia presencial con otras personas, es posible que la educación, sobre todo la superior, pase una buena parte…

Imagen: The New York Times.
Imagen: The New York Times.

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Regresar de esta pandemia, a una nueva realidad, pasará por el uso intensivo de la tecnología. Como nunca lo hemos visto, diferentes ámbitos de esta vida que surgirá de la crisis sanitaria serán a través de pantallas, micrófonos y cámaras portátiles. 

El trabajo no volverá a concentrarse en los grandes edificios de oficinas y tendrá que incluir varios días desde casa, porque muchas y muchos profesionales preferirán la convivencia y la comodidad de su hogar a los traslados en transporte público o en automóvil. 

La frontera entre trabajar desde una terraza soleada, a miles de kilómetros de distancia, en una compañía que podría estar basada en otro país, se diluyó por esta pandemia y ahora es el caso de personas que no están pensando en regresar pronto a un esquema presencial.

En un dato sorpresivo, The New York Times publicó que, por primera vez, las personas pasan más tiempo de compra en el principal sitio que conocemos para ello, que en los pasillos del supermercado más famoso. 

Este cambio en la movilidad, el comercio y en el trabajo será definitivo y los números de productividad y de tiempo de conexión terminarán por imponerse en las decisiones que tomen las empresas para conservar talento, contratar a los mejores del ramo, y medir el desempeño de sus colaboradores.

solidaridad a través de pantallas
Imagen: KAICIID.

Mercados como el inmobiliario, el turístico o el de aparatos tecnológicos de última generación, se alterarán por completo. Una propiedad en un pueblo mágico, que cuente con servicio de internet rápido, escuelas de cierto nivel, podrían atraer a familias que buscan calidad de vida, espacio y tiempo libre, contra la oferta de departamentos y casas en ciudades llenas de tráfico.

Los hoteles también podrían convertirse en las nuevas oficinas y entregar un servicio completo por temporadas para aquellos que no necesitan estar ocho horas sentados frente a una computadora en un cubículo. Si no lo creemos, veamos cómo se ha comportado el mercado de rentas temporales de inmuebles durante esta contingencia. Las alzas en fines de semanas largos que no son los que están establecidos por las autoridades en el calendario, es el segmento que mayor crecimiento ha tenido en casi 18 meses.

Pero nada de esto sería posible sin las conexiones remotas, las aplicaciones de videoconferencia y los teléfonos celulares con capacidad para convertirse en auténticas oficinas portátiles. ¿Cómo será conectarse a una junta desde la pantalla del refrigerador? Tal vez, pronto lo veremos.

Aunque nada sustituye el regreso a clases a la convivencia presencial con otras personas, es posible que la educación, sobre todo la superior, pase una buena parte en línea mientras, por ejemplo, un estudiante trabaja en otra ciudad o vive en otro país. Eso ahorraría mucho dinero a quien busca obtener una licenciatura o un posgrado, que no necesariamente podría pagar si fuera a residir al campus de una preparatoria o de una universidad.

actividades desde Zoom
Imagen: Distintas Latitudes.

Los miles de cursos en línea y de los canales de videos en los que puedes entrar en contacto con cientos de personas que tienen tus mismos intereses, también pueden volverse plataformas de comercio, acuerdos de negocios, compra de propiedades y hasta intercambio de conocimiento a una velocidad que esperábamos en el futuro, pero que ya está aquí.

Como ciudadanos tendremos que cuidar que la competencia se fomente y que las buenas prácticas prevalezcan en el comercio electrónico. Brindar seguridad cibernética será tan importante como garantizarlas en las calles y evitar caer en manos de un delincuente será una tarea civil que se trasladará a la red.

Este futuro que ya nos alcanzó, también cambiará nuestra idea de contacto personal y ese aspecto debemos cuidarlo bien. Es una cuestión de equilibrio entre pantallas e interacción física. Puede que nos hayamos adaptado a no ir a comprar nada a un centro comercial, lo que no es conveniente es que dejemos de salir y compartir con otras personas del espacio público. La vida remota facilita muchos aspectos del día a día y nos puede acerca con las personas que más nos importan, pero no olvidemos que el fundamento de una sociedad sana es el contacto, el diálogo constante y la colaboración enfocada en el bien común. Eso no lo puede dar ningún aparato electrónico.

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