Navegar el mundo en el siglo XXI: misión de un marino solitario
Nydia Egremy

Cristal Geopolítico

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Desde 1982 este noble nacido en Soria, se ha modelado como explorador marítimo.

Lectura: ( Palabras)

No es usual atestiguar desde México, que un marino zarpe hacia el otro lado del mundo en nombre de la paz y del conocimiento. Nos brinda la oportunidad Álvaro de Marichalar, que, en su Odisea naval hasta Kamchatka, conmemora el Quinto Centenario del Primer Viaje de Circunnavegación, que inició el portugués Fernando de Magallanes y completó el español Sebastián Elcano entre 1519 y 1522.

Ese apasionante periplo del siglo XXI se da cuando los acontecimientos recientes anuncian un orden mundial distinto al de la Segunda Guerra Mundial. Vemos emerger nuevos actores que abren la vía a un mundo multipolar y es indudable que hoy, China, Rusia, India y otros Estados protagonizan el Nuevo Siglo Euroasiático y muestran que la geopolítica es más relevante que nunca. Un navegante solitario lo constata.

Este nuevo mundo parece distinto del que en el siglo XVI vivieron Magallanes y Elcano que emprendieron su proeza cuando “los habitantes de ese mundo no sabían donde estaban” relata con voz suave, aunque enfática, el navegante Marichalar con la piel curtida por décadas de surcar los escabrosos mares del planeta.

Este trotamundos español, afirma que realizar esa expedición, también significa redescubrir el mundo. En 2019 el también empresario inmobiliario Marichalar emprendió la primera etapa de su viaje de circunnavegación y partió de Sevilla, tal como hizo Magallanes más de cinco siglos atrás. Y reconoce que, cuando navega a bordo de Numancia, su diminuta moto acuática, “Nunca sabes qué encontrarás”.

La pandemia de SARS-CoV2 le impuso dos años de receso en La Florida. Y ahora volvió al timón de Numancia para seguir una bitácora desafiante para los próximos meses: tras llegar a Veracruz, y su breve estancia en México, bordeará la costa del Atlántico hasta el Canal de Panamá y de ahí cruzará al Pacífico.

Una vez ahí, según su hoja de ruta llevará a Numancia por toda la costa oeste de Estados Unidos y hacia el norte, con rumbo a Alaska. Le comento: ¡En esos meses encontrarás ciclones y huracanes! Y admite: “Sí, los ciclones son muy peligrosos”.

Abandonará América por el histórico Estrecho de Bering, por el que arribará a la enigmática península rusa de Kamchatka. El marino conoce el inmenso país euroasiático, desde la Era de Mijail Gorbachov y, enfático, declara: “Amo Ucrania y Amo Rusia”.

Cuando este polémico hombre de mar no está a bordo de Numancia, trabaja por la unidad paneuropea, desde su partido Omnia Europa. Su espíritu en favor de la unidad y encuentro de las naciones, quedó de manifiesto en 2005 cuando viajó desde Barcelona hasta Odesa, la ciudad de raíz rusa más importante del Mar Negro.

marino solitario

En esa urbe, que a la sazón era capital de Ucrania, el español reivindicó que fue fundada por el almirante, José de Ribas Bayón, quien se enroló en la flota rusa de Catalina la Grande.

En 2018, y tras navegar muchas millas náuticas en mares de otras latitudes, el también empresario inmobiliario y fundador de TeleSat, Álvaro de Marichalar arribó a Crimea. Esa península que suscita tantas controversias. Conquistada por el imperio ruso en 1774, en 1954 el líder soviético Nikita Kruschev la regaló a Ucrania para conmemorar el 300 aniversario de su adhesión a Rusia. La prensa de los 50’s no subrayó el hecho.

Fue hasta 2014, cuando la población local votó por retornar bajo soberanía rusa por su desacuerdo con el gobierno de Kiev, que el mundo volvió la mirada a Crimea. Occidente rechazó el voto de los ciudadanos acusó al Kremlin de ‘anexión’ al que impuso duras sanciones. Ahí llegó Marichalar que asimiló las bellezas de la geografía local en un documental bajo su lema: “Abrir la mente a todas las posibilidades”.

Desde 1982 este noble nacido en Soria, se ha modelado como explorador marítimo. Ya suma 39 expediciones en 40 años en los que estableció 14 récords mundiales de navegación: como unir Roma con Nueva York en homenaje al V Centenario del Descubrimiento de América.  Además, ha surcado rutas impensables como la de Hong Kong-Tokio y la temeraria entre Sri Lanka-Moscú-San Petersburgo.

  • Esa colosal experiencia de navegante ¿Qué lección te deja para compartir con el mundo?

“Proteger el medio ambiente marino. Es pasmoso ver flotando toneladas de plástico en el mar –que expertos afirman pesan más que todos los peces juntos del planeta –y que al descomponerse en micro-partículas las ingerimos con todos los peligros que eso implica. Como las infecciones que ocasiona la contaminación”.

Perseverante en alertar contra esa amenaza, el súbdito español cuando no está al timón dicta conferencias en La Sorbonne, Fundación Príncipe Alberto II de Mónaco, Universidad de Tomsk y organizaciones como The Garbage Patch State, entre otras.

En cuestión de días, ese navegante solitario volverá a tripular su minúscula Numancia de apenas tres metros de eslora, una Bombardier con motor de repuesto que lo deja avanzar hasta 250 millas náuticas sin recarga (450 kilómetros). A bordo, le aguardan 15 meses de navegación.

Álvaro, el marino que viaja de pie, seguirá su travesía hacia Japón, China, Filipinas y el sureste asiático. Siempre de cara a las olas, bordeará la espléndida Península Arábiga para ingresar al Mar Rojo, llevará a Numancia por el icónico Canal de Suez al Mediterráneo y de allí, tocará tierra en puertos europeos hasta arribar a Sevilla donde completará su vuelta al mundo.

La temeraria Odisea de Marichalar, atrae la atención de notables instituciones científicas como: la Sociedad Geográfica de Rusia, la Real Liga Naval Española, The Explorers Club, la Academia del Mar e, incluso, la Escuela Náutica Mercante de Veracruz.

Su Odisea nos confirmará que la Tierra es redonda y que no hay rincones donde no se encuentren las naciones sabedoras de que, al otro lado de sus mares, hay otras comunidades ansiosas de paz con las que quieren comunicarse.

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