Llegó el momento de buscar nuestras coincidencias
Luis Wertman

Construcción Ciudadana

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La corresponsabilidad con la que podemos actuar en los siguientes meses es contribuir y poner la parte que nos toca para que ese espejismo de que estamos divididos no crezca, porque no es cierto y tiene que ver más…

Imagen: Historia en Perspectiva.
Imagen: Historia en Perspectiva.

Lectura: ( Palabras)

Coincidir puede ser un reto social enorme. Más cuando pensamos que nos dividen situaciones que, en su mayoría, no son del todo ciertas. Con sólo observar cómo hemos actuado en esta difícil pandemia, nos podría ayudar a estar en un lindero, creo, más optimista. 

Buscamos paz, tranquilidad y buena convivencia con la mayoría. Al menos eso es lo que escucho en todas las conversaciones, a distancia o más cerca, de las que he sido parte. En muchas de ellas incluso he sido testigo de cambios notables en los comportamientos, las metas y los objetivos de sus participantes. Reflexionamos en estos momentos tan complicados y eso es una noticia que debe impulsarnos.

Construir un tejido social fuerte es una empresa seria y llena de obstáculos para un país con una democracia joven como la nuestra. No hace mucho era complicado tener expectativas de cambio en muchos sentidos y menos dialogar al respecto ante la seguridad de que los ciudadanos contábamos poco en el esquema de poderes reales y formales que teníamos.

Creo que estamos en un momento diferente, con un intercambio no sólo de opiniones, sino de información instantánea que sirve para que estemos inmersos en una conversación pública que es inédita y a veces provoca diferencias artificiales de las que se busca sacar provecho.

sociedad civil unida
Imagen: shutterstock.

También considero que nuestra participación en la vida pública, en las decisiones que nos afectan en lo inmediato, ha aumentado. Ése es un rasgo de que somos una sociedad con mayores datos, aunque no con mejor información para moldear criterios que se sustenten en realidades a partir de nuestros deseos o preferencias.

Durante varios años, al frente de una organización civil dedicada a la atención de víctimas del delito y a la prevención, pude confirmar que tenemos muchos puntos en común, particularmente en los problemas cotidianos que afectan nuestro bien vivir.

Ante posibles afirmaciones de que somos distintos o que no podemos llegar a consensos, la experiencia demostraba lo contrario: podemos tener concepciones y hasta una percepción distinta, pero contar con un entorno seguro, cómodo y que ayude a mejorar la calidad de vida de los nuestros y la propia, lo cual nunca es un argumento al que alguien se oponga.

Posiblemente nos preguntemos “cómo lo logramos” y “qué es lo que nos falta”. Eso lo sabemos desde hace mucho tiempo y en ese sentido estamos sobrediagnosticados; lo que nos urge es aplicar las medidas civiles y sociales para que se corrijan las deficiencias y se consoliden los avances. 

A diario estamos organizándonos para atender la pandemia y otros retos sociales que demanda la convivencia vecinal, el trabajo, la escuela a distancia, el pago de las deudas, entre muchos deberes que ocupan y preocupan a cualquier familia en el país.

compromiso social
Imagen: shutterstock.

La corresponsabilidad con la que podemos actuar en los siguientes meses es contribuir y poner la parte que nos toca para que ese espejismo de que estamos divididos no crezca, porque no es cierto y tiene que ver más con un contexto de confusión que, por otro lado, era de esperarse en medio de esta crisis sanitaria y económica mundial.

La historia de otras generaciones que enfrentaron un desafío similar cuenta que surgieron mejores personas gracias a que llegaron a una coincidencia social de intereses y metas. Hablo de momentos catastróficos, pero que dieron paso a sociedades nuevas con objetivos comunes de progreso. 

Tal vez estamos en un momento similar para aprovechar el cambio de época e impulsarnos a partir de esta contingencia. No será parejo, ni tampoco hay indicios hasta el momento de un nuevo equilibrio mundial, sin embargo, nosotros como mexicanos hemos transitado con mayor solidaridad, preservación de valores y unidad –dentro de nuestras diferencias– en comparación con otros países.

Ahí parece estar el camino. Sigamos en esa dirección porque permite sentar bases de entendimiento, reducir la desinformación y encontrar las coincidencias que con urgencia nos hacen falta y que sí tenemos. 

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