El año más peligroso de la historia
Luis Wertman

Construcción Ciudadana

94 opiniones • veces leído

De acuerdo con las cifras del SNSP, 2019 fue el año con mayor número de homicidios dolosos desde que se lleva registro.

Fotografía: La Otra Opinión.
Fotografía: La Otra Opinión.

Lectura: ( Palabras)

De acuerdo con las cifras del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SNSP), 2019 fue el año con mayor número de homicidios dolosos desde que se lleva registro. Sin quitarle importancia a un dato brutal, los años anteriores ocuparon en su momento el mismo sitio infame, por lo que es fundamental empezar a trabajar como sociedad para reducir la violencia.

¿Cómo? Retirando la mayor cantidad de armas posible de las casas y de las calles. Mientras no comprendamos que para los delincuentes son herramientas de trabajo –y para nosotros, instrumentos de tragedia–, un gran porcentaje de las muertes violentas seguirá inalterable.

Sin armas en manos de civiles, que no defienden a nadie de la delincuencia y sólo se descargan en contra de otro ciudadano en la mayoría de los casos, bien podríamos comenzar a organizarnos desde el vecindario, la colonia y hasta la alcaldía.

Es una realidad que no sabemos quién vive al lado, no nos importa qué le suceda, y desconfiamos a tal grado que preferimos mirar hacia otro lado antes de involucrarnos en comunidad. Esta división plena a los únicos que fortalece es a los criminales, quienes nos han dado una lección acerca de cómo aterrorizar con violencia a comunidades enteras y no dejarlas actuar en conjunto.

violencia en mexico
Imagen: TerceraVía.mx

Sin tejido social es difícil prevenir cualquier delito. Mucho más si la delincuencia recluta desde nuestra población más joven; dejemos de pensar que el Ejército es de reserva para el crimen, los jóvenes son la primera línea de recursos humanos de las bandas del crimen organizado, que es todo, no hay mucha diferencia si hablamos de quien cuida coches y da pitazos al criminal, o de quien forma parte de un cártel de droga.

Paralela a esta realidad está la enorme desigualdad que prevalece en México. Nada en contra de la creación de riqueza, que es el único camino para desarrollar a una nación, sin embargo, es momento de lograr una distribución del ingreso que compita con la oferta de salario y ventajas artificiales que todos los días lanza la delincuencia.

Aquí no cabe la ideología política, ni la simpatía electoral, se trata de un problema estructural que ha permitido que la frontera entre el crimen y el poder político y económico se diluya hasta no saber dónde empieza uno y dónde termina el otro. La grilla ha perjudicado más a nuestro país que cualquier banda delincuencial.

Por eso debemos llegar a acuerdos mínimos en los que la voluntad y el compromiso sean los denominadores comunes. Sin esos elementos el sexenio se nos irá en sólo “contener”, tratando de reducir los números, pero sin erradicar las causas que hoy provocan la violencia.

mexico violento
Ilustración: Victor Solís.

Dos de los estandartes que ha abanderado el gobierno de la República son la eliminación de la corrupción y de la impunidad. Mi sugerencia es que los ciudadanos colaboremos haciendo que éstos se eliminen en cada actividad que tenemos a lo largo del día. No somos una sociedad corrupta y tampoco está en nuestra naturaleza o cultura, pero los malos hábitos cambian cuando el resto sanciona moralmente una práctica errónea, así que necesitamos empezar por convencernos nosotros, luego a nuestro círculo cercano y, finalmente, a todos los que convivimos en el país.

Éste es un segundo año crucial para la seguridad de nuestra nación. Sin ella, cualquier plan económico y político no sirve de mucho, es hora de tomarnos en serio lo que podemos hacer para evitar que el crimen y la violencia sigan afectando nuestro crecimiento personal y social.

¿Qué puedo hacer yo para ayudar? De nuevo: deshazte de cualquier arma que tengas; organízate con tus vecinos para que haya buen alumbrado, se recoja la basura y no se tire a cielo abierto en calles y unidades habitacionales, y se establezca un sistema de prevención que no es otra cosa que estar pendientes unos de otros. No fomentar la corrupción y denunciar cualquier acto, por mínimo que sea, que la implique; es decir, construyamos comunidad, con lazos fuertes, que hagan imposible que la delincuencia nos siga dividiendo.

Más columnas del autor:
Todas las columnas Columnas de
0 0 votos
Calificación del artículo
Subscribir
Notificar a
guest
0 Comentarios
Comentarios en línea
Ver todos los comentarios
Lo que opinan nuestros lectores a la fecha