La Reina de las Aves
Sara Gerson

Ecología y otras cosas

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Sin cuestionamientos, es la reina de las aves. Su majestuosa efigie es emblemática de nuestro país desde la fundación de la Gran Tenochtitlan; hoy, adorna…

©José del Rio photo.
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Lectura: ( Palabras)

El águila dorada; su augusta presencia celestial, le granjeó la monarquía del Olimpo. Es el animal simbólico del rey de los dioses; Zeus entre los griegos y Júpiter entre los romanos.

Llamada también águila real, es una imponente ave de brillante plumaje marrón; su pico curvado y la mirada aguzada e infalible, le imprimen una apariencia majestuosa.

Posada en una elevada rama, contempla su dominio, sabedora de la supremacía de sus sentidos. Desde allí, se yergue, dominadora e implacable.

Es tal la velocidad de su vuelo que llega a encubrir el movimiento de sus alas, éstas de gran envergadura. A lo largo de la historia del mundo, ha sido símbolo de fuerza y coraje.

alas extendidas en vuelo águila real
©José del Rio photo.
águila real
©José del Rio photo.

Las legiones romanas estaban precedidas por un aquilífero; así se designaba al portador del estandarte con la imagen de un águila.

Desde los tiempos remotos de Kublai Kahn, en el siglo XIII, los habitantes de Kazajistán, en Mongolia, han establecido una estrecha relación con el águila dorada, los ayuda a cazar en las montañas de Altai.

En el escudo de Bizancio aparece un águila bicéfala, Carlomagno presumía un águila en su bandera; el emblema de los Habsburgo también lucía la estampa de la Reina de las Aves, lo mismo que el blasón del primer imperio napoleónico.

Al apóstol San Juan, lo representa un águila. Sumado al plano simbólico está su importancia biológica.

El águila dorada es un ave rapaz de gran tamaño, uno de los depredadores más relevantes del planeta. Los científicos la consideran una “especie sombrilla” cuya presencia regula el equilibrio del ecosistema que habita.

águila real, Mongolia, entrenamiento
©José del Rio photo.
águila real, Mongolia, entrenamiento
©José del Rio photo.
águila real, Mongolia, entrenamiento
©José del Rio photo.

Está ampliamente distribuida en el hemisferio norte. En nuestro país se la puede avistar en 11 estados. Se alimenta de liebres, conejos, mamíferos pequeños, aves, reptiles y aun carroña.

Por regla general, el águila real establece relaciones monógamas. Su ciclo reproductivo comienza con una etapa de cortejo, durante la cual el ave selecciona a su pareja, o se encuentra de nueva cuenta con ella; juntos construyen o reparan el nido y poco después, la hembra pone los huevos.

El período de incubación varía entre 41 y 45 días; cuando el polluelo sale del cascarón se inicia la etapa de crianza, en ese tiempo los adultos alimentan a las crías.

Poco a poco, los padres van limitando la comida para dar comienzo a la etapa de independencia, protegen a los aguiluchos, realizando vuelos cortos hasta que llega el momento de dispersarse.

El águila real ubica su nido en sitios sumamente elevados; acantilados, árboles e incluso estructuras construidas por el hombre; en un afán instintivo por proteger a sus crías de los depredadores.

águila real
©José del Rio photo.
plumaje águila real
©José del Rio photo.

Durante los últimos 100 años, la actividad humana ha provocado una alarmante disminución en la población de águilas doradas. Los motivos no resultan sorprendentes:

La degradación y pérdida de su hábitat natural, las colisiones con construcciones elevadas, la electrocución, el envenenamiento, debido principalmente al uso de pesticidas, la cacería y el tráfico ilegales, así como el robo de nidos.

En México, lo anterior, dio lugar a la creación de programas tendientes al monitoreo de la especie. En 2008, con el fin de proteger a la Reina de las Aves, SEMARNAT generó un Programa de Acción para la Conservación de la Especie (PACE), dedicado al registro de nidos y avistamiento de ejemplares.

Por su parte, la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) la incluyó en su programa de especies prioritarias. Desafortunadamente la actual administración redujo dramáticamente el presupuesto de la SEMARNAT.

En 2009, se creó el proyecto “Salvemos al águila real”, encabezado por el Fondo Mexicano para la Conservación de la Naturaleza (FMCN); esta ONG (Organización No Gubernamental) ha financiado acciones de conservación y recuperación de la especie.

águila real
©José del Rio photo.
aguila real
©José del Rio photo.

El coordinador técnico del FMCN, Enrique Cisneros, aseguró que en los últimos 30 años no se han invertido en nuestro país ni el tiempo ni los recursos económicos que requiere la recuperación del águila dorada.

Otra ONG involucrada en el rescate del águila real es Espacios Naturales y Desarrollo Sustentable (Endesu).

En 2010, Diego Rodríguez fundó el Centro de Educación Ambiental Refugio Salvaje, con miras a recuperar al águila real.

Hace poco más de dos años, la Procuraduría general de Protección al Ambiente (Profepa) y la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) se unieron para crear el Centro Nacional de Control y Protección del Águila Real.

Amén de su relevancia ecológica y su valor universal, para México el águila dorada es un animal representativo.

Sin cuestionamientos, es la reina de las aves.  Su majestuosa efigie es emblemática de nuestro país desde la fundación de la Gran Tenochtitlan; hoy, orgullosamente, adorna el escudo nacional.

Vicente y un águila real
©José del Rio photo.

Las culturas prehispánicas la consideraban el ave suprema. Su vuelo en descenso representaba el arribo de la luz del sol, y con él la vida.

Entre los mexicas, los guerreros águila eran la élite militar. Durante la guerra de Independencia, el águila significó la lucha por la libertad.

No basta, sin embargo, la reivindicación de la historia, si la exaltación del pasado no incluye un compromiso palpable con el presente y con el futuro.

Es imperativo el cumplimiento cabal de la responsabilidad gubernamental para la preservación del águila real.

La sociedad civil hace su parte, el gobierno debiera cumplir a pie juntillas con la suya.

Sin demora y sin pretextos.


Mi agradecimiento al fotógrafo José del Rio por las bellísimas imágenes que complementan este artículo.

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Paulette

Bravo Sari, como siempre muy interesante!!!

Lal

Wow!!!!! Interesante precioso y triste…

Rebeca

Que imponente es el águila real y que importante es tomar conciencia de lo que pasa en el planeta

F Gabriel

Muchos años rehabilite aves de presa ! Busque en el desierto y en las montañas y nunca he visto una dorada ! En libertad ! Sueño con ese día ! Y empieza por desarrollar conciencia ! Gracias Sara !!!

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