Memoria y tolerancia: pavorosa actualidad
Antonio M. Prida

De Frente y Derecho

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Ya lo dijo Montesquieu desde el siglo XVIII: “Una injusticia hecha a uno es una amenaza a todos”. Y hoy en México y el mundo –no uno, sino muchos–, enfrentan injusticias que nos dejan vulnerables a todos. Lo grave es…

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Ya lo dijo Montesquieu desde el siglo XVIII: “Una injusticia hecha a uno es una amenaza a todos”. Y hoy en México y el mundo –no uno, sino muchos–, enfrentan injusticias que nos dejan vulnerables a todos. Lo grave es que ahora en sociedades como la de los Estados Unidos, se pretende dar un sustento legal a situaciones tan injustas como el odio racial, lo que podría generar más pronto que tarde, la discriminación, la exclusión y la violencia, dentro de un marco legal que involucre a la sociedad y a las instituciones del Estado, tal como sucedió en el régimen nazi.

Da escalofríos visitar el maravilloso Museo Memoria y Tolerancia (MMT), justo enfrente del Hemiciclo a Juárez, por la aterrante actualidad de los acontecimientos que ahí se narran: el holocausto y los genocidios recientes. Da pavor recordar la Conferencia de Wannsee, en la que en enero de 1942, se reunieron en una villa en Berlín, 15 de “los mejores y más brillantes del Reich”, para discutir cómo llevar a cabo la “Solución Final”, es decir, el aniquilamiento total de los 11 millones de judíos que vivían en Europa, mediante un sistema secreto de ejecuciones masivas más eficiente, rápido y económico. Ni más ni menos que el conocimiento usado para idear y planificar el exterminio de millones de seres humanos.

Los judíos eran llevados por las calles de sus ciudades y pueblos a las estaciones de tren para su deportación, frente a los ojos de la población local. Una deportación indiferente, similar a los acarreos de los mal llamados “indocumentados” por parte de la policía de los Estados Unidos, frente a protestas públicas escasas e insuficientes.

Museo de memoria y tolerancia.
De izquierda a derecha: Santiago Corcuera, Mayte Romanos, Milly Cohen y Antonio M. Prida.

En el museo, ideado entre otros por la comprometida Milly Cohen, su actual vicepresidenta, se recuerda cómo los nazis utilizaban un lenguaje eufemístico con el propósito de mantener en secreto su política genocida. “El trabajo libera”, era la frase mostrada a la entrada de Auschwitz y otros campos. El doctor en filosofía y literatura, Joseph Goebbels, fue quien en 1933 coordinó la campaña electoral que llevó a Hitler al poder y se convirtió en su defensor número uno, creando el culto a su personalidad. El Ministro de Propaganda de la Alemania nazi fue un excelente manipulador que controló los medios masivos de comunicación y los usó para bombardear a las masas con propaganda racista –como la que hoy es utilizada por el presidente Trump–, con fines puramente electorales. Ordenó la quema de libros y predispuso a los alemanes al odio y a la violencia. Cuando el régimen nazi fue derrotado, tras haber envenenado a sus seis hijos, Hitler y su mujer también se suicidaron.

Aunque generalmente se piensa que para que ocurra un genocidio es necesario que existan diferencias y odios ancestrales, el caso de Ruanda nos demuestra que la manipulación, el odio y la violencia pueden enfrentar a un pueblo que comparte misma religión, lengua y cultura. La inminencia del genocidio era conocida por todos, desde diplomáticos dentro de Ruanda hasta los oficiales de Naciones Unidas y presidentes de países clave. El general de la Misión para Ruanda de las Naciones Unidas, Roméo Dallaire, alertó e insistió de manera desesperada a las Naciones Unidas que apoyaran la misión de paz con refuerzos. Menos de 5 mil soldados hubieran sido suficientes para detener el genocidio, sin embargo no obtuvo ninguna respuesta y se vio obligado a dejar a miles de inocentes a merced de los asesinos.

Antonio Prida y amigos.
De izquierda a derecha: Antonio Prida, Milly Cohen, Jessika Slovik, Santiago Corcuera y Mayte Romanos.

Pero no tenemos que ir tan lejos, en el museo se da cuenta de cien mil indígenas mayas asesinados por genocidio entre 1981 y 1983. El gobierno consideró que los indígenas era un grupo ignorante, manipulable y fácil de sumarse a la guerrilla, y para evitarlo lanzó una política de destrucción masiva hacia la población indígena maya, que desembocó en un genocidio. Más de 623 aldeas fueron atacadas bajo una política llamada “tierra arrasada” en donde las aldeas eran devastadas, los indígenas eran torturados y brutalmente asesinados, las mujeres eran violadas, los niños golpeados hasta la muerte o lanzados vivos a las fosas comunes, o bien los secuestraban para servir de esclavos. En otros casos, las comunidades indígenas fueron desplazadas forzosamente mediante la presión militar. Con el fin de que ninguna persona pudiera regresar a sus lugares de origen, los militares incendiaban las casas y los cultivos, envenenaban los pozos, mataban animales y destruían templos y lugares sagrados.

Ochenta y cinco mil guatemaltecos Ixiles se refugiaron en México hasta el derrocamiento del general José Efraín Ríos Montt en 1983. Dichos guatemaltecos se internaron a México en calidad de refugiados y trabajadores agrícolas. A raíz de la gestión de paz de Grupo Contadora en Centroamérica, las agresiones sangrientas del ejército guatemalteco a territorio mexicano desaparecieron.

Mily Cohen y Antonio Prida.
De izquierda a derecha: Milly Cohen y Antonio Prida.

Pese a esta serie de atrocidades narradas con contundencia, el MMT hace un llamado al respeto de los Derechos Humanos y a la tolerancia, que no es sino la relación armónica de nuestras diferencias. No es aguantar, conceder o tener paciencia. Consiste en el respeto, la aceptación y el aprecio de la diversidad. Es la virtud que hace posible la paz, contribuye a sustituir la cultura de guerra por la cultura de paz. Ser incluyente es tener aceptación, respeto y aprecio hacia la diversidad, implica derribar las barreras que nos impiden integrar a todos aquellos que enriquecen nuestras vidas y fortalecen a la sociedad. Los estereotipos y prejuicios bloquean la capacidad crítica y originan actitudes que pueden desencadenar en prácticas de discriminación e intolerancia. Las puertas del museo se cierran con una referencia al humanismo que trasciende de personajes de la talla de Bartolomé de las Casas, Eleanor Roosevelt, el Dalái Lama, la Madre Teresa, Rigoberta Menchú y Malala Yousafzai.

Hay que estar alertas y evitar las divisiones, porque estas historias pueden repetirse. Por eso hay que mostrarse intolerante ante las etiquetas que pretenden uniformar y confrontar a los grupos sociales. Y hay que recordar, porque quien pierde la memoria, pierde el rumbo.

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Francisco J. Alcala

ESTIMADO TOÑO.
MUCHAS GRACIAS. TU ARTICULO ILUSTRA, ESTA BIEN DOCUMENTADO Y TRISTEMENTE SUSTENTADO.
LA PREGUNTA ES QUE SIGUE? QUE NOS CORRESPONDE HACER A CADA UNO EN NUESTROS PROPIOS AMBITOS? DESDE LUEGO QUE SI “PODEMOS Y DEBEMOS” HACERLO, NO TENEMOS OTRA OPCION MAS QUE ACTUAR. NECESITAMOS LIDERES Y ORIENTACION.
POR CIERTO QUE SE PODRIA CONOCER ACERCA DEL TEMA ” EXTENSION DEL MANDATO EN B.C.?
UN CORDIAL SALUDO.

Antonio M. Prida

Gracias por tu reflexión, querido Paco. Nos toca buscar el entendimiento y evitar la descalificación de quienes no piensan como nosotros. Sobre la extensión del mandato en BC comparto un pronunciamiento que haremos un grupo de abogados.

No Se Debe Callar
La democracia en México enfrenta hoy una nueva amenaza: los legisladores de todos los partidos del Congreso de Baja California pretenden violar la ley y la voluntad ciudadana expresada en las elecciones del pasado 2 de junio, en las que resultó electo Jaime Bonilla Valdez para un periodo de dos años.
Hecha la elección y entregada la constancia de gobernador electo, el Congreso local decidió extender el plazo de la gubernatura de dos a cinco años.
Este acto viola el artículo 41 de la Constitución al impedir que, pasado el periodo por el que fue electo, se renueve el poder ejecutivo local; altera la voluntad de los electores y les impide, transcurridos los dos años, tomar una nueva decisión, vulnerando su derecho de votar y ser votado. Tal decisión fue usurpada por la legislatura.
El Presidente afirma que el caso no es de su competencia y que el asunto corresponde al Tribunal Electoral, que es autónomo e independiente. “Si hay una manipulación, van a resolver los del Tribunal Electoral”, “A ellos corresponde”, “Nosotros no nos metemos en esos asuntos”.
En lo personal Olga Sánchez Cordero opina que es inconstitucional pero como secretaria de Gobernación declara que será “respetuosa del Congreso local”. Su subsecretario de Gobierno, Ricardo Peralta, estima que “la reforma local no transgrede ningún principio constitucional” y que “en la boleta electoral no se señala la vigencia del gobierno”. Remata “si la naturaleza de la reforma obedeció para que la alternancia tuviera un profundo cambio de régimen y no de gobierno, bien vale profundizar y no agraviar más a un pueblo que eligió la justicia por encima del poder”.
La presidenta de Morena, Yeidckol Polevnsky, también defiende y avala el atropello de los legisladores de Baja California aduciendo que “es una locura hacer una elección cada dos años” y la “gente está cansada de tanto votar”.
El Presidente sí debe meterse “en esos asuntos” porque estamos frente a un tema del orden constitucional y democrático de la nación. No le corresponde decidir, pero no debe callar. El Ejecutivo Federal tiene la facultad de ejercer una acción de inconstitucionalidad en contra de normas generales de carácter federal y de las entidades federativas. Lo mismo pueden hacer el 33% de los integrantes de las cámaras del Congreso, así como la legislatura local.
En otras ocasiones la Suprema Corte de Justicia de la Nación se ha pronunciado al respecto. En 2006 el Congreso de Chiapas pretendió ampliar el mandato de los legisladores locales y miembros de los ayuntamientos y en 2007 el Pleno resolvió que: “Esa ampliación del mandato ha significado la violación del principio de no reelección porque … este principio implica una prohibición fundamental: la prórroga o extensión del mandato más allá para el cual se ha sido electo democráticamente, sea mediante la organización de nuevas elecciones, sea mediante un incremento con esos efectos” (AI 47/2006).
Algunas voces se han alzado en contra de este atropello a la democracia. Nosotros alzamos la nuestra.
No se puede guardar silencio ni permitir la destrucción de los más elementales principios de la democracia.
No a otro golpe al de por sí endeble Estado de derecho.

Ney Villamil

El Semanario
Memoria y tolerancia: pavorosa actualidad
De Frente y Derecho.

Oportuno y valioso artículo de Antonio F. Prida.

Puntual precisión de los peligros que encierran siempre los regímenes autoritarios y totalitarios (y otros que no lo parecen, y se disfrazan con un populismo demagógico) y la amenaza que representan para ciudadanos comunes y poblaciones inocentes. Una alerta muy oportuna que nos recuerda la necesidad imprescindible de mantener la vigilancia permanente para “evitar las divisiones, porque estas historias pueden repetirse”.

Para ello hay que reiterarlo incansablemente, por obvio que parezca, y porque se olvida a veces, que la acción de una prensa periodística autónoma y responsable es vital en las democracias, para informar verazmente a la opinión pública, fomentar una acción ciudadana eficaz y constituir una defensa del Estado de Derecho ante los excesos del poder.

Antonio M. Prida

Gracias por enriquecer el debate, muy querido Ney.

Roberto Sanchez Mejorada

Lo que sucedió en Europa a nuestros hermanos judios es resultado de la acumulación del odio que nace en las palabras de desprecio que se van acuñando en la conciencia colectiva y que van generando estereotipos y división. Cuando escuchamos y se van normalizando términos como “naco” o “fifi”. !Cuidado, hay que estar alertas del poder de la manipulación que siembra intolerancia!

Antonio M. Prida

Así es, estimado Roberto. Debemos evitar las descalificaciones y las divisiones. Es necesario el respeto y el entendimiento de los otros.

beatriz bettinnger

Hola Toño, que buen articulo y tan atinado, el mundo esta de cabeza y tanto vemos y oímos que es necesario, leer y leer , para no deshumanizarnos y poner los pies en la tierra de lo que estamos viviendo
saludos

Antonio M. Prida

Gracias por leerme, querida Beatriz. En efecto es importante entender que todos somos hermanos y tenemos la obligación de entendernos.

enrique cantero

Hola Antonio ,excelente articulo
Conocer y aceptar la historia crea ciudadanos dotados de mayor sentido crítico, más responsables, más independientes, capaces de enfrentarse con autoridades abusivas y de defender derechos propios y ajenos.

Antonio M. Prida

Gracias por leerme y por comentar, estimado Enrique.

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