El Foro CELAC-China en 2022
Enrique Dussel Peters

Desde la Socioeconomía

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Los esfuerzos entre China y ALC en esta nueva era del siglo XXI llevan 15 años en el ámbito empresarial y están cercanos a su primera década en el sector público.

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A mediados de diciembre de 2022 se realizarán una serie de eventos entre América Latina y el Caribe (ALC) con China en el marco del Foro de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños y China (Foro CELAC-China). Por lo pronto se ha definido la Cumbre Empresarial China-LAC en Guayaquil (Ecuador) del 14 al 15 de diciembre de 2022 y seguramente se llevarán a cabo otras actividades paralelas del sector público en forma presencial y, ante las limitaciones del COVID-19, particularmente en línea.

Si bien en ALC no se le ha dado todavía la suficiente importancia, el Foro CELAC-China es, desde su existencia en 2014 y su primera reunión ministerial de enero de 2015, el principal instrumento de diálogo de China con la región latinoamericana. En el contexto del proceso de globalización con características chinas desde 2013 y el diálogo de cooperación con todas las regiones del mundo -incluyendo África, Asia y ALC- China ha mantenido un consistente interés y compromiso en el Foro CELAC-China; no es irrelevante señalar que de los 33 miembros de la CELAC varios no mantienen relaciones diplomáticas, incluyendo Belice, Guatemala, Honduras y Paraguay, así como tres países caribeños (San Cristóbal y Nieves, Santa Lucía y San Vicente y las Granadinas). Adicionalmente las relaciones de los países miembros de la CELAC no contravienen a opciones multilaterales y bilaterales, como lo vienen haciendo varios países de ALC.

Es conveniente detenerse para comprender la relevancia de estas actividades y su dimensión para la relación regional con China. Desde 2015 ALC y China han elaborado tres Programas de Cooperación entre ambas partes para los períodos 2015-2019, 2019-2021 y 2022-2024; estos planes de acción reflejan el amplísimo potencial de actividades concretas a las que todos los países de la CELAC pueden acceder. El “portafolio” de cooperación es amplísimo e integra de opciones de seguridad e intercambio judicial a temas de aspectos en organizaciones internacionales y multilaterales, temas bilaterales específicos en los ámbitos de infraestructura, comercio, inversión, cultura, turismo, educación y aspectos académicos. También se definieron foros específicos de intercambio en infraestructura, agricultura, energía y minerales, entre ciudades, gobiernos locales y jóvenes políticos, entre otros. La colaboración técnica en materia energética renovable, así como el establecimiento de posibles Zonas Económicas Especiales y de parques industriales, esfuerzos particulares en investigación y desarrollo en la agricultura y en sectores de alta tecnología (telecomunicaciones, aeronáutica y aeroespacial), la transferencia de tecnología y la oferta de entrenamiento de funcionarios y de cientos de maestrías por parte de China son de la mayor relevancia para los países de la CELAC. Mientras que el Plan de Acción de 2019-2021 enfatizó el apoyo a los países menos desarrollados, pequeñas islas y aquellos sin litoral, el Plan de Acción resultante de la Tercera Reunión Ministerial para 2022-2024 priorizó nueve grandes actividades, sin dejar de lado las anteriores, e incluyendo paquetes de financiamiento para el desarrollo socioeconómico de ALC, otras más específicas en el ámbito agrícola (por ejemplo programas en cultivos particulares) y en la lucha en contra del terrorismo y el crimen organizado. Desde 2018, y habiendo integrado China explícitamente a ALC como parte de la Iniciativa de la Franja y la Ruta (BRI, por sus siglas en inglés), la región también pudiera hacer uso de sus múltiples ofertas.

china celac

Los esfuerzos entre China y ALC en esta nueva era del siglo XXI llevan 15 años en el ámbito empresarial y están cercanos a su primera década en el sector público y han contado con el apoyo de múltiples instituciones como el Consejo Chino para el Fomento del Comercio Internacional (CCPIT), el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) y el Banco de Desarrollo de América Latina (CAF), además de la participación de docenas de organismos empresariales en la región. Seguramente se han logrado avances sustantivos en múltiples ámbitos de los priorizados -públicos y empresariales- aunque por el momento no existe un recuento mínimo de las actividades resultantes, mucho menos una evaluación en aras de hacer frente al creciente escepticismo de este tipo de iniciativas y su efectiva eficacia. Urge un informe y reporte de ambas iniciativas -empresarial y pública- que no sólo logre un recuento de las propuestas y actividades, seguimiento y monitoreo, sino que particularmente aborde aspectos propuestos que definitivamente no han sido de interés de las partes y aquellas que no se hubieran realizado o no se hubieran integrado. Dada la importancia del diálogo regional con China es urgente un pronto proceso de aprendizaje con miras a las siguientes décadas. El reforzamiento institucional de la propia CELAC y particularmente del Foro CELAC-China, en aras de darle seguimiento a la multiplicidad de aspectos propuestos en los Planes de Acción, bien pudiera ser un aspecto crucial de una decidida revisión de las actividades regionales con China.

Las recientes elecciones en Brasil, Colombia y Chile, aunadas al compromiso de Argentina y Brasil, entre muchos otros, auguran un promisorio futuro en el corto plazo de la CELAC y particularmente del Foro CELAC-China, aunque los nuevos gobiernos y funcionarios electos latinoamericanos y el propio Foro CELAC-China han sido todavía tímidos y escuetos al respecto.

Diciembre de 2022 pudiera sentar nuevas bases -permitiendo explícitos respectivos fortalecimientos institucionales y reportes con miras a un proceso de aprendizaje- para las relaciones entre ALC y China, ¿será?

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