La eterna “guerra” por controlar y someter a los medios de comunicación

El gobierno federal se sigue vendiendo como un fiel defensor de la libertad de expresión, pese a las múltiples dificultades que persisten en esta administración para una plena libertad en el ejercicio de la profesión.

Fotografía: Cuartoscuro

Michael González

Lectura: ( Palabras)

El presidente, Andrés Manuel López Obrador usó su conferencia matutina para retomar el tema de los montajes televisivos bajo la consigna de exhibir cómo los poderes políticos y económicos en alianza con medios de comunicación hacen escenificaciones para engañar a la población.

Esto bajo el siguiente contexto, la semana pasada en redes sociales se hizo viral cómo a una persona de la tercera edad se le inyectaba una jeringa, pero no le aplicaban la vacuna contra COVID-19, para que posteriormente sí se le aplicase correctamente.

En su momento, la jefa de gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum sostuvo que el hecho se debió a un error humano por parte de la enfermera y trató de disipar todo tipo de rumores respecto a una mancha en el proceso de vacunación. 

En la mañanera del este lunes 5 de abril, el mandatario acusó de que el hecho se debía a un montaje realizado por la ¨derecha¨ para desprestigiar el trabajo del gobierno e infundir incertidumbre en torno a la estrategia de vacunación.

El caso no pasó a mayores en cuanto a la respuesta oficial, la historia quedó, desde el gobierno de la Ciudad de México, como un error humano que se revirtió y desde lo federal como un montaje.

Regresando a la mañanera de hoy, el presidente bajo ese contexto de montajes y telemontajes, se retomaron los casos de las capturas de Israel Vallarta y la francesa Florence Cassez (2007), como también el de Frida Sofía en el terremoto que sacudió al país el 19 de septiembre de 2017.

Asimismo, reconoció a Televisa que les diera el permiso de poder retrasmitir estos videos en la conferencia matutina, y celebró que los medios informativos no estén a disposición de poderes económicos con este tipo de acciones.

Coerción a medios de comunicación 

medios de comunicación control de AMLO
Fotografía: Cuartoscuro

AMLO habló de lo bien que hizo Televisa al permitirle usar los materiales en la mañanera, pero en ese comentario no dijo que la empresa de comunicación recibió más de 300 millones de pesos en 2020 por publicidad oficial.

Ese tipo de situaciones – que tanto criticó en administraciones anteriores – también pone de manos atadas a los medios de comunicación, tener que ponerse al servicio del poder, político en este caso.

Son formas de coerción que usa el poder político en su favor con específicos medios de comunicación para así construir un discurso que sostenga al gobierno en turno, ocurre en este gobierno y ocurrió en muchos otros.

La manipulación mediática y del discurso no escapa de un gobierno, no existe convencimiento de una idea político social sin medio de la manipulación, desde aspectos mínimos como a mayor escala. 

Lo sorprende de todo este asunto es que la ex-productora del programa de Televisa, en el momento en que se produjeron esos montajes, Azucena Pimental hoy forma parte del equipo de trabajo de Comunicación Social del gobierno.

Cuando esto fue señalado en la mañanera, el presidente indicó que, de tener ella algo que ver en el montaje, será despedida de sus funciones con el gobierno federal

Lo curioso de ello es que no se hayan dado cuenta de ello en casi tres años de su gobierno, a pesar de que AMLO siempre reitera que el presidente se entera de todo y a él llega todo tipo de información.

En ese sentido, si ellos tenían conocimiento de que todo esto había sido unos montajes y que se había agravado la integridad tanto de Vallarta como de Cassez, por qué no actuaron antes, hubiese sido lo más correcto resarcir los daños lo antes posible. 

La supuesta defensa a la libertad de expresión

No hay gobierno que defienda el periodismo no obsecuente
Fotografía: Cuartoscuro

El presidente habló que su administración está a favor de la libertad de expresión, pero aseveró que los medios de comunicación deben estar al servicio de la población y alejado de los poderes.

Todo esto, una semana después de atacar directamente a la organización Artículo 19, la única que asume la responsabilidad de proteger la libertad de expresión y a periodistas agredidos en este país, pese a ser obligación del Estado y los medios de comunicación.

Si tanto le interesa la libertad de expresión hubiese tomado un tiempo de la conferencia matutina para repudiar cómo allanaron la casa del periodista Francisco Canul, quien difundió el asesinato de la salvadoreña Victoria Salazar a manos de policías del estado de Quintana Roo.

A Francisco le robaron todo su material de trabajo, pero lo más graves es cómo se puede vulnerar la integridad y privacidad de un periodista que revela abusos del poder, en lugar de que se le defienda.

En este punto no nos podemos olvidar que, desde el inicio de este sexenio, han asesinado a 17 periodistas, todavía no hay una mejora en la seguridad del desempeño de la profesión en nuestro país.

Eso es lo más importante, la vida de las y los periodistas que ejercen la profesión en nuestro país bajo los múltiples riesgos que eso genera.

El discurso del presidente sólo se queda en la superficie de abordar quién financia los medios y a partir de ahí acusar.

Si le molesta que poderes económicos financien medios de comunicación, su gobierno no debería hacer lo mismo, como hizo con Epigmenio Ibarra.

Quien recibió un crédito de 150 millones de pesos del banco gubernamental Bancomext, pero es alguien que cuenta con un espacio en un importante medio de comunicación de circulación nacional

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