Pensar en Malta
Antonio Tenorio

Innovación, Tecnología y Sociedad

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Prolífico escritor, médico y psicólogo, De Bono fue, ante todo, un pensador sobre el pensar. Una mente brillante dedicada a escudriñar los modos humanos de esa actividad que radicalmente…

Foto: Wonder on World.
Foto: Wonder on World.

Lectura: ( Palabras)

Con siete mil años de historia a cuestas, sólo ha podido ser un país independiente los últimos 57 años.

Archipiélago de ubicación geopolítica privilegiada, está rodeado de Italia, Túnez, Libia y Grecia; al centro de lo que alguna vez fue el centro de la civilización occidental, el Mediterráneo.

Malta es un conjunto de islas que a su vez constituyen uno de los países más pequeños de Europa.

Fenicios, cartaginenses, romanos y árabes pueblan una historia a la que alrededor de 1530 se incorpora la Orden de los Caballeros de Malta, legión cuya presencia se prolonga por dos siglos y medio.

Botín de Napoleón, refugio de Caravaggio, blanco del inmisericorde bombardeo por parte de los países del Eje, posesión inglesa hasta su independencia en 1964.  

Edward de Bono
Edward de Bono (Foto: Quote Master).

Ahí, entre historia, leyenda y fulgor marítimo nació Edward de Bono, el 19 de mayo de 1933, para morir, en su mismo país natal, el pasado 9 de junio, a la edad de 88 años.

Prolífico escritor, médico y psicólogo, De Bono fue, ante todo, un pensador sobre el pensar. Una mente brillante dedicada a escudriñar los modos humanos de esa actividad que radicalmente nos hace ser lo que somos, el pensamiento.

El pensamiento, la capacidad para formular ideas, ha de parecerse más a la tarea de explorar, al afán de adentrarse en la comprensión de las cosas, planteará de muchas formas De Bono a lo largo de su fructífera tarea como explicador de las explicaciones.

Nada, afirma De Bono, es más fundamental que el pensamiento humano.

¿Qué hay entonces de los valores?, se cuestiona él mismo. Para enseguida hilar, el propósito de pensar es permitirnos conducir y disfrutar nuestros valores. Los valores sin pensamiento son altamente peligrosos y han sido responsables de las guerras, matanzas, y comportamientos horrorosos del pasado. Pensar sin valores no tiene sentido, ya que entonces pensar no tiene un propósito.

En 1967, Edward de Bono publica un libro determinante que marcará el inicio de su carrera como un autor influyente de dimensiones mundiales: El pensamiento lateral.

el pensamiento lateral, libro

Caracterizado por el propio autor como un “Manual de creatividad”, De Bono manifiesta pronto la virtud de hacer parecer sencillo lo que en realidad requiere de una capacidad compleja para volver asequible lo que bien pudiera ser inalcanzable para el gran público.

Es importante, dice De Bono, comprender que no existe antagonismo entre el pensamiento lógico tradicional y el pensamiento lateral o creativo.

El conflicto como método de cambio y perfeccionamiento de las ideas es eficaz cuando la información puede ser valorada objetivamente; pero carece de efectividad cuando la nueva información ha de ser valorada a través de las ideas antiguas; en vez de ser cambiadas, éstas adquieren mayor fuerza y rigidez, agrega De Bono en El pensamiento lateral.

De vasta, muy vasta producción bibliográfica, De Bono cobrará aún mayor celebridad mundial al lanzar su propuesta metodológica para clasificar los modos en que pensamos de acuerdo con sombreros de colores.

seis sombreros para pensar

Asigna para ello un color a cada una de las formas que identifica como prototípicas del modo en que las personas se enfrentan a los problemas y conflictos.

Blanco, objetiva y neutral (hasta donde esto es posible); rojo, para la expresión de emociones, sin más; negro, precavido; amarillo, para partir de lo positivo; verde, para las posibilidades creativas; azul, el control de los modos de pensar y sus tiempos.

Tal como recuerda la inglesa Ann Wroe, legendaria editora del obituario en The Economist, acerca de Edward de Bono, a quien le dedica su columna, Colocar dos cosas frente a sí, sin aparente relación, un caballo y una catarina, por ejemplo, escribe Wroe, era una de las estrategias preferidas del autor de Cómo ser más interesante.

El reacomodo de las cosas es el reacomodo del mundo. Es la oportunidad para desplazar los No´s a rajatabla, y dar espacio a procesos creativos capaces de encontrar, entre las grietas de lo establecido, el florecer de lo (im)pensado.

Edward de Bono
Edward de Bono (Foto: Creative Thinking).

De los grandes corporativos a miles de escuelas de educación básica en todo el mundo, el recorrido de las ideas sobre las ideas que De Bono propone cruzan los últimos 50 años.

A pensar se aprende. Pensar es una actividad que puede ser orientada a la creatividad y la tolerancia. O a su contrario, no lo olvidemos.

No es exagerado decir que buena parte de la base de las elaboraciones sobre pensamiento creativo, divergente o disruptivo se encuentran en este autor, nacido en aquel archipiélago al centro del Mediterráneo.

El niño, el joven Edward de Bono, debió haber visto cientos de veces los dos cuadros deslumbrantes que forman parte del tesoro que alberga la concatedral de San Juan Bautista, en la Veleta, en Malta.

San Jerónimo escribiendo, Caravaggio
“San Jerónimo escribiendo”, Caravaggio, 1605-6 (Galería Borghese, Roma, Italia).

La decapitación de San Juan, pero sobre todo, San Jerónimo escribiendo, las dos obras maestras con que Caravaggio agradeció el albergue de Malta, marcaron la vida del renacentista contemporáneo que fue De Bono.

La escritura como traducción del pensamiento, y éste, como posibilidad de ser cuidado y formado.

En el título de uno de sus libros clásico, una advertencia, una invitación, un exhorto urgente: Piensa, antes de que sea demasiado tarde.

Antes.

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