Ejercitar o no ejercitar la mente (¿Nuevo dilema?)
José Elías Sahab

De todo y de nada

94 opiniones • veces leído

Hace una semana escribí sobre lo importante que es mover el cuerpo. Hablé sobre el ejercicio físico y todas las bondades de mantenerse activo.

blank

Lectura: ( Palabras)


CATEGORÍA: De todo y de nada | Opinión


#EjercitarLaMente

Hace una semana escribí sobre lo importante que es mover el cuerpo. Hablé sobre el ejercicio físico y todas las bondades de mantenerse activo. Esta semana quiero llamar su atención a otro tipo de ejercicio, el mental.

Me encanta la definición que mi amigo y jefe, Jacques Rogozinski, le da al “razonamiento” en su columna semanal en el periódico “El Financiero”. Nos invita a hacer “neurobics”, es decir, nos llama a ejercitar nuestro cerebro para discernir, cuestionar, reflexionar, etcétera, sobre lo que él escribe. Al final, es gimnasia cerebral.

La neuróbica, o gimnasia cerebral, se refiere a ejercicios que nos ayudan a mejorar el rendimiento de nuestro cerebro. Se dice que hacer ejercicios cerebrales hace que se generen nuevas conexiones neuronales. Algunas actividades, como resolver problemas matemáticos o de razonamiento, armar rompecabezas, deletrear palabras al revés o incluso lavarnos los dientes con la mano que normalmente no usamos para ese fin, pueden ayudarnos a ejercitar nuestro cerebro. Hay notas que hasta señalan que la neuróbica puede combatir o disminuir de manera considerable los casos de demencia senil y Alzheimer en personas mayores. ¿Probado científicamente? No me quedó claro en todo lo que leí, pero me hace sentido que si ejercitamos nuestro cerebro, al igual que hacemos con nuestro cuerpo, estará más sano y activo.

¿Necesitamos hacer gimnasia cerebral todo el tiempo? No lo creo. Es más, hay momentos en que lo mejor es que el cerebro esté en pausa, en absoluta calma y sin pensar en nada. ¿Es esto posible? Por supuesto que sí. Dejemos a un lado los estímulos externos, como la información, problemas por resolver, cualquier pensamiento que nos venga a la mente, y estaremos en perfecta calma, paz y armonía. Esto se logra, de la mejor manera, por medio de la meditación. Esta actividad la deberíamos tener en nuestra rutina diaria, como tenemos la de comer o bañarnos.

En pocos minutos de absoluta concentración… ¡en nada!, podemos lograr niveles increíbles de relajación, conocimiento y atención. ¿Esto es contrario a la gimnasia cerebral? No del todo. Incluso el resultado puede ser hasta más contundente con relación a mejorar la actividad cerebral. Al final, también se activan conexiones cerebrales y se logra la autorregulación de la mente.

Todos los días recibimos millones de fragmentos informativos de millones de cosas. También, todos los días se nos vienen a la mente millones de pensamientos. La mayoría de esos fragmentos informativos y de pensamientos que recibimos ‒seamos honestos‒ no tienen ninguna utilidad, y probablemente no nos sirvan para nada; entonces ¿cómo definir qué sí me sirve y qué no? Dándonos un tiempo para meditar y poner en paz a la mente y también dándonos un momento para hacer ejercicios cerebrales de forma consciente. Las dos deben llevar a nuestros cerebros a otro nivel de consciencia, a tener un mayor número de opciones en la vida, así como a vivir con mayor plenitud cada momento.

Hagamos las dos cosas entonces; ejercitemos el cerebro por momentos y, en otros, démosle el regalo de la meditación. Lo primero hará que comprendamos y resolvamos, de mejor manera y durante muchos años más, las cosas cotidianas y ordinarias; lo segundo hará que comprendamos y trascendamos lo cotidiano, ayudándonos a lograr lo extraordinario todos los años de nuestras vidas. Seguramente se preguntarán si tengo alguna preferencia. Meditación, meditación y meditación. Buena semana.

 

Más columnas del autor:
Todas las columnas Columnas de
0 0 votos
Calificación del artículo
Subscribir
Notificar a
guest
0 Comentarios
Comentarios en línea
Ver todos los comentarios
Lo que opinan nuestros lectores a la fecha

Más de

Voces México