Es importante que los medios rompan con este discurso demoníaco o “monstrificador”, aunque se entiende que su afán es el de generar clickbait o audiencia, no tienen ninguna justificación.
El reconocimiento y la empatía hacia la dignidad humana debe abordarse más integralmente en los diversos espacios sociales, académicos, mediáticos y políticos, a fin de activar el cambio de las reglas actuales del sistema.
¿Dónde están los candidatos que respondan a las necesidades de una nación que requiere de un proceso cuidados y estratégico de reconstrucción, de sanación?
Me parece que a México no le conviene volver a los tiempos del PRI totalitario con un AMLO totalitario.
Para la gran mayoría de los que acudiremos a votar, son legítimos los propósitos del proyecto en materia de justicia, equidad, freno a la corrupción, respeto a la propiedad y apertura a la participación ciudadana.
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