De toros saben…
Luis Ramón Carazo

Ocio y Negocio

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El público madrileño el 8 de junio de 2017, empezó a protestar presagiando tal vez la devolución de Licenciado, pero como diría Pedro Navajas, sorpresas te da la vida.

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“… y no hablan las vacas”, solía decirme mi padre y vaya que tenía razón.

El tercero de la tarde de la ganadería de Alcurrucén, iba y venía del toril sin decidirse a salir al ruedo de Las Ventas hasta que finalmente lo hizo, para que al capote de Juan del Álamo, se comportará con recelo y remiso en la embestida. El público madrileño el 8 de junio de 2017, empezó a protestar presagiando tal vez la devolución de Licenciado, pero como diría Pedro Navajas, sorpresas te da la vida.

De pronto en el capote se empleó y en el caballo fue con cierto celo.

A la muleta Licenciado llegó con una embestida pujante, clara, yéndose de largo en cada pase del torero salmantino, quien claramente supo comprender el gran fondo de Licenciado y lo bordó literalmente, para junto con Ginés Marín marcar paso en los toreros con ambición a dar el gran salto a las alturas en la Feria de San Isidro.

Remató Juan la suerte suprema, con un gran estoconazo para que usía cicateramente le birlara una oreja, pues en lugar de dos solamente otorgó una, que el público compensó pidiendo la dimisión y obligando a Juan a dar dos vueltas al ruedo y al toro lo despidió con una gran ovación.

En el que cerró plaza, después de una buena faena, recibió otra más, para salir en hombros de la afición después de haber obtenido en varias tardes anteriores, un solo trofeo.

Se apunta como decía al puesto que está vacante para lo que se denomina la Corrida Cultura, en donde están en el cartel Morante y Cayetano Rivera Ordoñez con toros de Núñez del Cuvillo para el 17 de junio próximo, y que se anuncia será para un triunfador del serial y no se me olvida Ponce, quien también se punteó con fuerza.

Los toros de Alcurrucén en conjunto fueron muy buenos, los hermanos Lozano son sinónimo de Puerta Grande, pues sólo recordando las dos ferias anteriores de San Isidro, una de Castella, la otra de David Mora y, en la que va corriendo, la de Ginés Marín junto con la de Juan del Álamo.

El Cid se quedó por debajo de las posibilidades que le ofreció el cuarto y también Joselito Adame. Se quedaron con las manos vacías, el primero por no rematar como es debido la suerte suprema, el segundo, nuestro paisano, pasó anodino en una tarde clave en su carrera y en la que buscaba remachar lo bien que había cerrado su primera tarde en la feria.

Joselito ha logrado ya rebasar a Zotoluco y a Curro Rivera en el número de actuaciones en Madrid en Las Ventas, pero el caché con realismo, es de otro peso el del hijo de Fermín, y por lo que se guste y se mande, el toreo como la vida es de resultados y no los hubo. Queda otra vez la sensación de quedarse en la orilla para Joselito quien tendrá que esperar más tiempo hasta codearse con las figuras españolas, allá en su gallinero.

Para Juan se abrió la Gloria del futuro, para José un compás de espera y a competir con jóvenes como José Garrido en Badajoz, abriéndose paso en un cartel que se antoja presenciarlo y en el que le deseamos al de Aguascalientes enderece la ruta hacia la cima.

Regreso a donde empecé, de toros saben las vacas y no hablan, decía Arenero, y bien que tenía razón, cuando ya parece que se entiende no se sabe y, por eso, si nos es posible antes de emitir opinión habría que acudir al dicho musulmán que reza: “Soy dueño de mis silencios y esclavo de mis palabras”, Amén. Si en algo me equivoqué, ofrezco mil disculpas.

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