La diáspora mexicana es una fuerza en reflexión forzada, un bien en construcción, una gobernanza posible y una idea de país mejor.
El principio revolucionario de “No Reelección”, se ha mantenido firme como el último reducto de patriotismo que nos ha impedido caer en la suerte de dictaduras bananeras.
No creo que el acuerdo de las cúpulas partidistas tenga tan convencidos a los militantes y líderes regionales. Y es sencilla la ecuación, si me quitan mis privilegios, mejor me voy con quien sí me los garantice.
La criminología crítica ve con peligro todas estas acciones que poco a poco se han integrado a este gobierno y advierte que la reformas que buscan ampliar están conduciendo a México a un estado cada vez más peligroso.
122 1214