Los gobernantes saben bien cómo utilizar el miedo. Basta un enemigo común –real o imaginario– para unir a un pueblo en una lucha o para conseguir votos. Sólo yo puedo defenderte, es una consigna. Otra es, ponte en mis ma…
Mateo se acurruca en su manta. ¡Qué frío sabe hacer en el valle! Los huesos gastados por los años no le permiten olvidar la temperatura, pero cuida que no se noten sus achaques. Únicamente de noche, con Isabel dormida, se permite…
Teníamos calor, miedo también, pero, sobre todo, calor. Empezaba por la cabeza y arreciaba en los pies. Los tres lo sentíamos, me imagino que el perro todavía más, por peludo. El monte era un desbarrancadero donde las vacas que no…
Amanece con los zanates, mil formas de cantar tan impertinentes como los pensamientos que dejas escapar en ráfagas de ideas desordenadas. Caos. Confusión. La mujer te ve levantarte con los movimientos bruscos que ha aprendido a…
Cuando me vaya, no miraré de frente, ni a lo alto, ni a las copas de los árboles. Veré el suelo empolvado, los hormigueros, las hojas muertas. Los alacranes. Intentaré no oler el humo de la seña seca para que no me atrape; pisaré la hojarasca…
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