Rechazamos el “aspiracionismo”, ése sí muy concreto, a la acumulación excesiva de poder en una persona y su movimiento como riesgo para la democracia, máxime si se presentan como redentores, dueños de la verdad y árbitros de la virtud.
Lo que planteaba el análisis del CIEP era que esa concepción de la austeridad iba a ser un ejemplo típico de ahorro que termina costando caro.
¿Qué nos dice de nuestros tiempos el hecho de que el presidente de uno de los países con peor desempeño frente a al Covid-19 (el peor de entre 53 evaluados en el ranking…
Ocurre que la lógica es otra, que tiene poco que ver con el mercado laboral o alguna racionalidad económica.
Hay que ver en la derrota de Trump una oportunidad para poner en sintonía a la democracia con los retos y las oportunidades del mundo.